El Ministerio de Economía informó cómo financiará los vencimientos de deuda hasta finales de 2027, que trepan hasta u$s 51.600 millones considerando los dos años y los vencimientos intra sector público.
Además, descartaron que esté bajo análisis una refinanciación con el FMI, confían en que el swap con Estados Unidos seguirá vigente para el año próximo, aunque no es contemplado como una opción de financiamiento. “Es una opción, no un objetivo”, sentenció sobre una salida al mercado internacional de deuda.
Pago de junio
El pago del vencimiento del 9 de julio por u$s 4300 millones se realizará con los fondos que el Tesoro tiene depositados en sus cuentas en el Banco Central y los fondos de las garantías que entregó el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Respecto de los vencimientos que quedan para el resto del año, el ministro de Economía informó que los vencimientos serán cubiertos por distintas fuentes que ascienden a u$s 22.900 millones, lo que permitirá dejar un colchón de u$s 3700 millones para el año próximo, ya que en todo 2026 los vencimientos trepan a u$s 19.200 millones.
Entre las fuentes de financiamiento para cubrir la deuda de este año se destacan las compras de divisas del Tesoro al Banco Central por u$s 6700 millones. Para los vencimientos que el Ministerio de Economía tiene con otros organismos del sector público, contemplan una refinanciación total, mientras que por parte de aportes de los Organismos Internacionales estiman que trepan a u$s 4000 millones este año.
Sobre los préstamos que serían otorgados a partir de las garantías que entregaron el Banco Mundial y el BID, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, dijo que dentro de poco anunciarían las entidades que otorgaron los préstamos.
El costo de ese financiamiento depende de los organismos. Con el Banco Mundial, que dio una garantía de u$s 2000 millones, la tasa es de 6,3% con un plazo de pago de seis años y 3,5 años de gracia. Con el BID, que entregó fondos u$s 550 millones con una tasa de 7,5%. “Estamos trabajando por u$s 1000 millones adicionales”, dijo Furiase. Una de las garantías en discusión es por parte del Banco de Desarrollo para América Latina (CAF) que tratará el próximo 22 de julio la aprobación de la asistencia por hasta u$s 300 millones.
Las garantías, estiman desde el Gobierno, permitirían conseguir hasta el doble de los fondos anunciados.
Los desembolsos de los organismos sumarían u$s 2800 millones este año, sin considerar los préstamos conseguidos con las garantías ni al FMI. Su llegada, contaron, se darían neteadas con los vencimientos de capital e intereses.

Otra fuente de financiamiento se daría en el mercado local, como se hizo hasta ahora a través de la emisión de los bonos AO 27 y AO 28. Para ello, proyectan en la próxima licitación la emisión de un AO 29 con las mismas condiciones y también con un máximo de u$s 2000 millones en total, pero sin límite máximo por licitación, que hasta ahora era de u$s 150 millones más u$s 100 adicionales. El título saldría en la próxima licitación, planificada para el miércoles de la semana próxima.
“Para aprovechar el vencimiento de los bonos de julio”, dijo Furiase que agregó que hay un “síntoma de confianza” en el mercado local que se traduce en el ingreso de los fondos de los usuarios al sistema.
Respecto de una posible salida al mercado, el equipo económico se resistió a dar fechas y tasas de riesgo país que les resultarían convenientes. Caputo se limitó a indicar que lo harían cuando el costo de financiamiento fuera inferior al que estaban consiguiendo con las fuentes alternativas.
Para las privatizaciones. esperan un ingreso de u$s 800 millones este año. Entre los planes del Gobierno están que dos de las tres líneas de trenes que iban a venderse, el Belgrano Cargas y el San Martín, salgan este año. Fuentes del Gobierno aseguraron que la venta de los trenes se darían este mes, tras casi un año de demora.
A la lista de ventas esperadas para este año se sumaron a AYSA, las termoeléctricas en manos de ENARSA, las hidroeléctricas restantes, que se concesionarían. “Es un número conservador, entre los dos años el número es entre u$s 500 y u$s 1000 millones conservador”, dijo Caputo.
2027 con buffer
Para 2027, los vencimientos escalan a u$s 24.900 millones, cuya cobertura comienza con el “colchón” que dejan de u$s 3700 millones conseguidos este año.
A ese monto proyectan agregar u$s 4900 millones de compras al Banco Central y el roll over intra sector público por u$s 1800 millones. En el caso de los préstamos garantizados por los organismos internacionales de crédito, para 2027 estos pasan a ser una de las “opcionalidades” que contempla el programa financiero. Esto quiere decir que no contemplan usarlo, aunque queda reservado como alternativa en caso de ser necesario. Algo similar plantearon con las emisiones internacionales.
El FMI enviará desembolsos por u$s 1700 millones mientras que en el mercado local proyectan una emisión de u$s 5000 millones. Los organismos internacionales aportarían otros u$s 4200 millones.
Para el año próximo proyectan una fuente de financiamiento bilateral que ya negocian hace meses por u$s 2000 millones. No dieron precisiones sobre cuál será el soberano que dará los fondos, pero aseguraron que para el año electoral estará disponible el swap con Estados Unidos, para usar en caso de ser necesario, pero que no es contemplado como una fuente de financiamiento.
Por parte de las privatizaciones, esperan ingresos por u$s 1500 millones. La fuente de las ventas dependerán de aquellos activos que no se liquiden este año.
El ministro descartó que este año o el próximo se discuta una refinanciación de los vencimientos con el FMI. Solo en 2027 se deberán pagar u$s 7500 millones entre capital e intereses.
Hacia adelante
El ministro también reveló sus planes después de las elecciones de 2027.
Consultado sobre si dejará un buffer para el pago de enero de 2028, Caputo sostuvo que si.
“Esperamos que sea lo que nos dejamos a nosotros mismos. Para ese momento tenemos muchas opcionalidades. Tanto en 2o26 y 2027 no hay emisión internacional y no asumimos financiamientos alternativos. Para fin de 2027 esperamos que haya un colchón más que importante, seguro mayor al que estamos dejando para 2027″.
También reveló que proyectan que para 2031 Argentina podría alcanzar la calificación de investment grade, y sumó que muchos de los indicadores necesarios para esa categoría ya se ven.
Sobre una salida a los mercados, aseguró que es una de las opciones sobre la mesa, pero no un objetivo en sí mismo. En este sentido, reveló que su vice, José Luis Daza, recibe llamados hace un año y medio en los que le ofrecen al país colocaciones internacionales, de las cuales la primera oferta fue a una tasa de 12,5%.




















