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Cox sigue avanzando en América Latina, principal apuesta estratégica para la empresa alicantina. La compañía, que se define como utility global integrada de agua y energía, firmó un acuerdo con el Gobierno de la República de El Salvador para impulsar un programa de inversiones estimado en 2900 millones de dólares (2.588 millones de euros). Estará destinado al desarrollo y modernización de infraestructuras estratégicas de agua y energía en el país.

El acuerdo fue suscrito en la Casa Presidencial por el presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, y el presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme. Se articula en torno a cuatro alianzas estratégicas en los ámbitos del almacenamiento energético, la generación solar fotovoltaica, el gas natural y la gestión del agua y el saneamiento.

La empresa, cuyo principal accionista es ex candidato a la presidencia del Real Madrid, explica que la operación representa un nuevo paso en la estrategia de crecimiento de Cox en América Latina y refuerza su modelo como compañía integrada, con capacidad para desarrollar, financiar, construir, operar y mantener infraestructuras críticas de agua y energía.

“A través de esta alianza, Cox pondrá al servicio de El Salvador su experiencia industrial, tecnológica y financiera para contribuir a reforzar la seguridad energética, aumentar la presencia de energías renovables y mejorar la calidad y cobertura de los servicios de agua y saneamiento”, afirma la compañía en un comunicado.

Mientras en el ámbito energético, está prevista la participación del Estado como socio, Cox asumirá la estructuración de la financiación de los proyectos mediante esquemas de project finance, con la participación de entidades financieras internacionales, organismos multilaterales y agencias de crédito a la exportación. La compañía se encargará asimismo de su desarrollo, construcción, operación y mantenimiento.

Cox asumirá la estructuración de la financiación de los proyectos mediante esquemas de project finance.
Cox asumirá la estructuración de la financiación de los proyectos mediante esquemas de project finance.EFE

Los acuerdos estratégicos

En materia de almacenamiento energético, el acuerdo contempla el desarrollo de sistemas de baterías conectados a la red eléctrica nacional, con una capacidad inicial estimada de entre 440 y 500 MWh, ampliable hasta 1000 MWh. Estas instalaciones contribuirán a reforzar la estabilidad del sistema eléctrico y facilitarán una mayor integración de energías renovables.

La alianza incluye también el desarrollo, junto con la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, CEL, de dos plantas solares fotovoltaicas con una capacidad inicial estimada de 200 MW, ampliable hasta 400 MW.

Asimismo, está previsto desarrollar una terminal de regasificación de gas natural licuado y una central de ciclo combinado de aproximadamente 380 MW. Estas infraestructuras, sostiene la compañía, reforzarán la capacidad de generación y contribuirán a posicionar a El Salvador como un hub energético regional.

Por último, el acuerdo contempla actuaciones para mejorar la gestión del agua y el saneamiento, ampliar la cobertura y reforzar la calidad del servicio, ámbitos en los que Cox aportará su experiencia como operador internacional de infraestructuras hídricas.

Alianza estratégica para convertir a El Salvador en referencia regional

“Nuestro compromiso con El Salvador y con Latinoamérica es a largo plazo. Pondremos al servicio del país nuestra experiencia como utility de agua y energía para reforzar su sistema eléctrico, incorporar más energía renovable y mejorar el servicio de agua. Con la terminal de gas natural, El Salvador se convertirá en la referencia y el hub energético más importante de la región”, asegura Riquelme.

Nayib Bukele afirmó que el acuerdo con Cox permitirá atraer inversiones internacionales.
Nayib Bukele afirmó que el acuerdo con Cox permitirá atraer inversiones internacionales. EFE

Por su parte, Nayib Bukele aseguró que “este acuerdo nos permite atraer inversión internacional para contar con energía más limpia y confiable, así como el apoyo técnico necesario para garantizar el suministro de agua de calidad, sin comprometer nuevos fondos públicos y con reglas claras”.