

YPF confirmó que a partir de la cero horas de hoy aplicará un incremento promedio del 1% en los precios de sus combustibles en todo el país. La decisión llega para llevar certidumbre al mercado, luego de varios días en los que el resto de las petroleras avanzaran con remarcaciones en sus surtidores.
A principios de esta semana, las estaciones de servicio de Axion, Puma y Raízen (Shell) habían ajustado los valores de la nafta y el diésel entre un 2,5% y un 5%. En ese momento, la compañía de mayoría estatal prefirió mantener la cautela para evaluar el escenario y evitar un golpe abrupto al bolsillo de los conductores.
El factor excluyente que empuja esta actualización es el contexto global. La tensión geopolítica en Medio Oriente disparó el precio del Brent (cerró este viernes en 104,32 dólares el barril), encareciendo los costos de refinación a nivel mundial.
Para suavizar este impacto, YPF activó su esquema de buffer o amortiguador de precios. A través de un comunicado oficial, la empresa explicó que esta herramienta le permite sostener un “acuerdo honesto con los consumidores” al absorber temporalmente los cambios externos para no trasladar la volatilidad extrema a los precios locales.
El propio CEO de la firma, Horacio Marín, había defendido este mecanismo al ser consultado por la estrategia del sector privado. De hecho, el ejecutivo advirtió que si las petroleras locales copiaran linealmente la cotización internacional, los aumentos de estos días deberían haber sido considerablemente mayores.

La implementación de esta suba del 1% no será lineal en todas las estaciones. YPF continuará utilizando su sistema de micropricing, una estrategia comercial que realiza ajustes específicos teniendo en cuenta variables de oferta y demanda, competencia local, franjas horarias y zonas geográficas.
El movimiento tarifario de la empresa, que concentra el 56% del mercado de naftas y el 58% del diésel, marca el pulso real de la economía. Al absorber gran parte del shock externo sin descuidar la rentabilidad, la compañía funciona como un ancla fundamental en un entorno de precios globales inestables.
Con esta actualización mínima, la brecha de valores en la Ciudad de Buenos Aires queda en evidencia. Mientras en YPF la nafta súper rondará los $2080 y la premium superará los $2280, en las expendedoras de la competencia esos mismos productos ya se ubican en la franja de los $2200 y $2600, respectivamente.
















