

La tensión entre la Casa Rosada y la vicepresidenta Victoria Villarruel sumó este miércoles un nuevo capítulo. El canciller Pablo Quirno pidió públicamente que la titular del Senado “dé un paso al costado” si considera que Javier Milei no está en condiciones de ejercer la Presidencia y la acusó de haber intentado generar “desestabilización” desde el inicio de la gestión.

Las declaraciones llegaron en medio de la fuerte disputa que se abrió tras el revés que sufrió el oficialismo en el Senado, donde terminó retirándose el capítulo de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que habilitaba la venta de tierras a extranjeros.
Pablo Quirno pidió que Victoria Villarruel dé “un paso al costado”
En una entrevista con A24, Quirno cuestionó los recientes mensajes de Villarruel en redes sociales, donde la vicepresidenta manifestó su “genuina preocupación” por el estado del Presidente y habló de “persecuciones imaginarias”.
“Me parecen declaraciones muy desafortunadas. La vicepresidenta compuso una fórmula de gobierno y, como dijo el jefe de Gabinete, si no está de acuerdo, si piensa que el Presidente está en esa condición, que además de ser un comentario pseudogolpista, porque dice que el Presidente no tiene las capacidades mentales para dirigir un país, que se corra”, afirmó el canciller.
El funcionario sostuvo que la función de la vicepresidenta es acompañar el programa de gobierno y consideró que sus expresiones “son contrarias a la autoridad presidencial”.
“Nosotros somos un equipo de gobierno que está tratando de llevar a la Argentina a un lugar mejor, con mucho esfuerzo de los argentinos, y esto no es lo que corresponde de un vicepresidente”, agregó.
Consultado sobre si estaba reclamando concretamente la renuncia de Villarruel, Quirno respondió: “Estoy pidiendo que dé un paso al costado si ella piensa esto. Claramente no es procedente hablar de un presidente de esa manera”.
Quirno acusó a Villarruel de buscar desestabilizar al Gobierno
El canciller fue más allá y aseguró que la actual vicepresidenta mantuvo desde el comienzo de la administración una actitud orientada a erosionar al Ejecutivo.
“Es sabido que desde el principio ha tratado de generar desestabilización del Gobierno. Se presentaba en los famosos primeros tres meses ante diferentes actores de la ciudadanía diciendo: ‘No se preocupen, si pasa algo, yo estoy’”, afirmó.
Ante la consulta de los periodistas sobre quiénes eran esos interlocutores, Quirno evitó dar nombres concretos, aunque insistió en que existen antecedentes de ese comportamiento.
El antecedente: la polémica por los mensajes de Villarruel sobre Milei
La escalada verbal se originó días atrás, cuando Villarruel reaccionó a publicaciones impulsadas desde el entorno libertario que la vinculaban con movimientos opositores dentro y fuera del Congreso.
En ese contexto, la vicepresidenta expresó en la red social X su preocupación por el estado del mandatario y cuestionó lo que definió como “persecuciones imaginarias”, una referencia que en el oficialismo interpretaron como un cuestionamiento directo a la capacidad de conducción de Milei.
Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta de distintos referentes del Gobierno. Días atrás, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también había señalado que, si Villarruel piensa que el Presidente no está en condiciones de gobernar, “debería dar un paso al costado”.

La disputa por el Senado y la ley de tierras
La nueva ofensiva contra Villarruel se produce después de una serie de decisiones adoptadas desde la Presidencia del Senado que generaron malestar en la Casa Rosada.
La más reciente fue la habilitación para que la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti participara de manera virtual en la sesión que debatió la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La legisladora mendocina cursa un embarazo de riesgo y cuenta con indicación médica para no viajar a Buenos Aires.
Aunque la decisión debía ser ratificada por el pleno de la Cámara alta, en el oficialismo interpretaron el gesto como una ayuda a la oposición en una votación considerada estratégica.
A ese episodio se sumaron otras medidas impulsadas por Villarruel en el Senado, entre ellas la autorización para que el radical Flavio Fama votara de forma remota tras una intervención quirúrgica y la restitución de la integración original de las comisiones, revirtiendo cambios promovidos por La Libertad Avanza.











