La recaudación creció en julio un 35,1% nominal y volvió a mostrar una suba superior a la inflación. La variación se explicó por el vencimiento del pago de ganancias para personas y el de bienes personales, que se habían prorrogado. El año pasado, este pago había sido en junio, lo que explicó la caída de la recaudación el mes pasado.
El registro de julio tuvo una variación superior a la inflación estimada para el mismo período (33,5% interanual), lo que arroja la segunda variación real positiva de la recaudación en el año.
En términos reales, esto implica un aumento del 1,2% según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). En el acumulado, la recaudación en los siete meses marcó una suba del 27,4% y suma $ 132 billones, lo que en términos reales representa una caída de 4,3% interanual.
La recaudación en julio fue de $ 22,9 billones. El IVA explicó ingresos por $ 6,8 billones, un crecimiento de 32,8% interanual.
El impulso en el IVA lo dio la sección impositiva, que trepó un 41,4%, mientras que el segmento aduanero solo aumentó 13,1%. Las devoluciones de IVA, un reclamo de las pymes en los últimos meses, tuvieron una contracción del 54,7% interanual.
Por la liquidación de Ganancias ingresaron $ 5,1 billones.
Ganancias presentó una variación interanual de 64,7%. Parte de esta variación se explica en la prórroga anunciada por ARCA del vencimiento de este tributo, con la expectativa de sumar tiempo para el tratamiento de los cambios en Inocencia Fiscal. Luego de que se realizara la prórroga, el Gobierno informó que los pagos debían concretarse hasta el 27 de julio, pero que la declaración jurada podía ser en agosto.
También jugó en contra que “en julio 2026 operó la actualización de los parámetros del Impuesto a los Ingresos Personales en base a la variación del Índice de Precios al Consumidor del período enero-junio 2026″, explicaron desde la agencia de recaudación, por lo que el impacto se verá el mes próximo.
El otro tributo de peso relevante que tuvo un salto en su recaudación fue Bienes Personales, que mostró un aumento del 69,2%, cuyo vencimiento y su prórroga coincidió con el de Ganancias, lo que dejó a ambos tributos con una base de comparación menor. Sin embargo, el tributo explicó ingresos por $ 171.056 millones.
El otro impuesto ganador fue el que se aplica a los combustibles, que aumentó un 67,8%, aunque por su peso aportó $ 638.389 millones. Este impuesto es el que muestra el crecimiento más relevante desde el cambio de gestión. En lo que va del año acumula un aumento del 60,7% respecto del mismo período del año anterior.
En términos reales, estos tributos tuvieron subas reales: bienes personales creció 26,7%, combustibles aumentó 25,7% y ganancias un 23,4%. En el caso de IVA, tuvo una leve caída de 0,5%.
Si bien la recaudación no ofrece un anticipo del desempeño de la actividad, suele dar señales de los movimientos. El Gobierno considera que el mejor indicador es el desempeño de débitos y créditos porque no tiene el rezago o modificaciones de otros tributos. Sin embargo, el mismo tuvo en julio una suba del 18,1%, lo que le deja una caída real interanual.
A pesar de esa baja, débitos y créditos aportó $ 1,5 billones, lo que lo ubica entre los tributos más relevantes. El desempeño se vio afectado por un día hábil menos que en julio de año pasado y la vigencia de nuevas exenciones aplicadas al impuesto.
Los impuestos al empleo volvieron a registrar una variación por abajo de la inflación. Los aportes y contribuciones a la seguridad social crecieron 29,4% interanual y explicaron ingresos al fisco por $ 6,3 billones. Este aumento en línea con la inflación se da incluso a pesar de que en las contribuciones se incluye el pago del medio aguinaldo que se concretó en el séptimo mes del año.
Desde ARCA destacaron que influyó el “aumento de la remuneración bruta promedio” y la vigencia del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) que ofrece una alícuota reducida por cada nuevo trabajador.
La baja de retenciones es quizás uno de los mayores impactos en los ingresos del Estado. En julio solo creció un 3,1% y aportó $1,1 billones, en plena liquidación de la cosecha, a pesar de que el ingreso de dólares del agro también cayó en el mes (-28% interanual). En términos reales, extienden el desplome y cayeron 22,7% y son el impuesto que más cayó en el acumulado del año (-36,5%).
Los derechos de importación tuvieron un desempeño similar, con una caída del 2,3% que se explica por las menores compras al exterior en comparación con el año pasado, la baja de alícuotas a la importación de celulares y el uso de créditos de devolución del impuesto PAIS para el pago de este impuesto. Por esto, reportó ingresos por $ 575.667 millones.
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