

El canciller argentino, Pablo Quirno, destacó que el vínculo con Estados Unidos fue impulsado por la relación personal entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump, pero es fundamentalmente un vínculo de los gobiernos a varios niveles. Se negó a dar precisiones sobre el financiamiento para cubrir los vencimientos de deuda de julio y respaldó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
En el AmCham Summit, el canciller destacó que el acuerdo comercial entre ambos países debe ser entendido en el contexto de que la relación de los países se desprende de que Milei ha armado ese vínculo con Estados Unidos desde que el candidato. “Muy claramente dijo que quería tener uniones estratégicas con Estados Unidos. Todo lo que se hizo desde que llegamos fue poner la casa en orden para proyectarnos internacionalmente y era clave la alianza con Estados Unidos”, dijo Quirno.
En este sentido, repasó que hace un año visitó el país el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en el marco del desarme del cepo para personas tras el anuncio del acuerdo con el FMI.
“Más allá de ese apoyo, el propio secretario días después dijo algo que pasó desapercibido: que si Argentina seguía haciendo las cosas bien, si se enfrentaba con una dificultad, ellos iban a estar. Cuando producto de la tensión electoral, esto terminó sucediendo, en momentos de dificultad seguimos haciendo los deberes y Estados Unidos estuvo”, agregó.
Destacó además que el acuerdo comercial se trabaja incluso desde antes de que Estados Unidos “cambie las reglas del comercio internacional”, tras la suba de los aranceles por parte de ese país.
“El acuerdo que conseguimos es un acuerdo comercial recíproco y de inversiones, que nos abre un camino para generar condiciones para que la inversión venga a la Argentina”, agregó, y destacó en este sentido la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y a las medianas (RIMI).
Respecto de estos regímenes, anticipó que planean extender los beneficios para el resto de la economía y, en medio de las tensiones por los recortes de gasto, sumó: “El espacio fiscal también es relevante, porque nos ha permitido extender el RIGI un año más, y lo hemos extendido a la producción y exploración de petróleo y gas. Lo podemos hacer porque compramos el espacio fiscal”
Además, sentenció: “El ancla no se va a romper bajo ninguna circunstancia, y eso es lo que miran los inversores”.
Para Quirno, la relación con Estados Unidos no es “solo comercial, es estratégica, y tiene una densidad política importante. Argentina fue invitada al Board of Peace y al Shield of América, donde se discuten temas de seguridad hemisférica, de defensa, que son muy importantes”.
Sobre el peso del vínculo personal entre los presidentes en la relación entre los países, Quirno subrayó que “más allá de la relación espectacular de ambos presidentes, esto es consecuencia de un trabajo que ha realizado Argentina, que ha decidido hacer los deberes, previo a pedir ayuda, asistencia, inversiones. Eso es lo que está premiando Estados Unidos, la intención de generar un polo de atracción de inversión”.
“No es una cuestión de Gobierno a Gobierno, sino de país a país. Es evidente que la relación y la frecuencia facilitan la situación. En las últimas nueve semanas tuve reuniones con Marco Rubio seis veces. Eso marca la profundidad de la relación”.
Medio Oriente
Sobre el conflicto en Medio Oriente, destacó que el Mercosur y Argentina pueden beneficiarse y acelerar sus procesos de inversión, porque se transforman en un “lugar seguro de inversiones, suministros energéticos. Argentina está bien posicionada en seguridad energética”, en especial luego de la irrupción del conflicto entre Rusia y Ucrania que, consideró, aceleró acuerdos de cooperación e inversión por consorcios de empresas argentinas que trabajan con sus pares europeos.
“La guerra genera mayor incertidumbre, pero encuentra a la Argentina bien posicionada en cuanto al orden que hemos invertido, que hoy rinde sus frutos. Hace tres años teníamos déficit energético, hubiéramos tenido problemas macro fuertes”, sentenció.
Además, anticipó que estamos ante una reconfiguración del balance geopolítico, no solo por la guerra en Medio Oriente, sino también por los casos de Venezuela y Cuba, que producen una reestructuración de los vínculos.
Deuda
Una de las dudas que se mantienen en el aire es cómo hará Argentina para pagar los vencimientos de deuda de julio, que trepan a u$s 4200 millones. Si bien el Tesoro mantiene sus compras de dólares al Banco Central y mantiene las licitaciones de títulos en esa moneda, no queda claro como hará para acumular los aproximadamente u$s 2000 millones que restan para cubrir el vencimiento.
Consultado por esto y en base a su rol previo como secretario de Finanzas, Quirno dijo que no ahondaría en el tema porque hay gente capacitada al frente de la Secretaría, hoy a cargo de Federico Furiase, pero si agregó que desde el Gobierno trabajan “conjuntamente para generar las condiciones y tener las mejores alternativas posibles. Generamos los espacios para consolidar el proceso de crecimiento que está ocurriendo en Argentina y se va a acelerar este trimestre”.
Adorni
El canciller es una de las alternativas que resuena ante una posible salida de Manuel Adorni de la jefatura de Gabinete luego de que se desataran los escándalos por sus viajes al exterior y la compra de propiedades.
Consultado sobre si le gustaría ocupar el cargo, Quirno sentenció: “Estoy ocupado en la Cancillería, no hace seis meses de estar en esta responsabilidad y tenemos un excelente jefe de Gabinete”.


















