

La desaceleración de la inflación y la mayor estabilidad cambiaria todavía no lograron traducirse en una recuperación sostenida del consumo minorista. Después de un arranque de año condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y el reacomodamiento de precios relativos, las ventas de los comercios PyME continuaron mostrando señales de debilidad, aun cuando algunos sectores encontraron alivio transitorio en promociones, financiamiento y estrategias de descuentos. La tendencia también empezó a reflejar cambios en los hábitos de compra: tickets más chicos, migración hacia segundas marcas, compras diarias y mayor peso de los canales digitales.
En ese escenario, las ventas minoristas PyME registraron en abril una caída interanual del 3,2% a precios constantes, según el Índice de Ventas Minoristas (IVM) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En la comparación mensual desestacionalizada, el retroceso fue del 1,3%, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre mostró una baja del 3,5%.

La comparación interanual mide el desempeño frente a abril de 2025, mientras que la variación mensual desestacionalizada refleja el comportamiento frente a marzo de este año, corrigiendo factores estacionales. El acumulado, en tanto, resume la evolución de las ventas entre enero y abril frente al mismo período del año pasado.
El informe muestra además un deterioro generalizado entre los distintos segmentos del comercio. Seis de los siete rubros relevados terminaron abril con caídas interanuales. El mayor retroceso correspondió a “Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles”, que descendió 12,3%. Luego aparecieron “Perfumería”, con una baja del 7,2%, y “Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción”, que cayó 4,2%. También retrocedieron “Textil e indumentaria” (-3,7%), “Alimentos y bebidas” (-3,1%) y “Calzado y marroquinería” (-0,5%). La única excepción fue “Farmacia”, que avanzó 6,1%.

En alimentos y bebidas, CAME señaló que “se detecta una migración de la demanda hacia segundas marcas y una reducción del volumen físico por ticket”. El relevamiento indicó además una tendencia hacia compras diarias y productos fraccionados para ajustar el gasto familiar.
El rubro de bazar y decoración reflejó uno de los cuadros más complejos. Según el informe, los consumidores postergaron renovaciones de mobiliario y concentraron las compras en bienes básicos. Las promociones y liquidaciones funcionaron como principal herramienta para sostener la rotación de stock.
En calzado y marroquinería, los comerciantes observaron una mayor búsqueda de precios y un crecimiento de las ventas digitales. CAME indicó que muchos consumidores priorizaron la reparación de calzado usado antes que la compra de productos nuevos.
El único rubro que logró sostener números positivos fue farmacia. El informe atribuyó ese desempeño al inicio de las campañas de vacunación y al aumento de enfermedades respiratorias propias de la temporada. “La condición de bien de primera necesidad de los productos permitió sostener el flujo de transacciones”, sostuvo la entidad.

Ferreterías y materiales para la construcción continuaron afectados por el freno de la obra pública y la desaceleración de proyectos privados. La demanda se concentró en reparaciones y mantenimiento, mientras que las inversiones de mayor escala quedaron postergadas.
En perfumería y textil, el consumo también siguió condicionado por el deterioro del salario real y la cautela en el gasto. En ambos casos crecieron las promociones, las cuotas y las estrategias de liquidación para sostener ventas. Además, el informe detectó un desplazamiento de la demanda hacia canales digitales y plataformas externas.
Pese al escenario contractivo, algunos indicadores vinculados a expectativas mostraron cierta estabilidad. El 53,3% de los comerciantes afirmó que la situación de su negocio se mantuvo respecto del año anterior, mientras que el 39,6% indicó que empeoró. A su vez, el 49% proyectó que dentro de un año su situación seguirá igual y el 37,2% esperó una mejora.
El relevamiento de CAME se realizó entre el 1 y el 8 de mayo sobre 1.153 comercios minoristas de todo el país.
















