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Después de varios meses de negociaciones, el Senado se prepara para avanzar con la aprobación del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT), uno de los compromisos asumidos por el Gobierno de Javier Milei con Estados Unidos. Según pudo saber El Cronista, el oficialismo buscará reunir esta semana las voluntades necesarias para garantizar su sanción definitiva en el recinto.

“Es lo que pidió Estados Unidos”, ironizó una voz del bloque libertario en diálogo con El Cronista sobre el trasfondo político de la iniciativa. El acuerdo, que busca simplificar los procedimientos internacionales para solicitar patentes, forma parte de los reclamos de Washington en materia de propiedad intelectual.

Voces cercanas al bloque aseguraron que las voluntades están para aprobar el nuevo régimen en el recinto.

La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, trabaja en los acuerdos parlamentarios para avanzar con el proyecto, que recibió media sanción de Diputados a fines de agosto. Sin embargo, la Cámara baja introdujo una modificación en el texto original para atender los reclamos de la industria farmacéutica nacional, por lo que deberá regresar al Senado.

Mario Mosca / Comunicaci—n Institucional Senado.-

El tratamiento se retomará en un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto e Industria y Comercio, presididas por Francisco Paoltroni y Marcelo Lewandowski, respectivamente. La intención del oficialismo es conseguir dictamen y dejar la iniciativa en condiciones de llegar al recinto.

En paralelo a las negociaciones legislativas, Patricia Bullrich convocó para este miércoles una reunión del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, con el objetivo de limar asperezas y ordenar la agenda parlamentaria de cara a las últimas seis semanas del período ordinario.

El encuentro, previsto inicialmente para el martes, se desarrollará en medio de las diferencias internas que atraviesan a la bancada libertaria y de las discusiones por el reparto de poder en las comisiones. Uno de los puntos de conflicto es la sucesión del fallecido Juan Carlos Pagotto al frente de la estratégica Comisión de Acuerdos, donde la senadora Nadia Márquez aparece como una de las principales candidatas.

La reunión se producirá después del encuentro que Bullrich mantuvo el viernes con Javier Milei en la Quinta de Olivos, donde ambos buscaron acercar posiciones tras una serie de cortocircuitos públicos.

La jefa del bloque había cuestionado los cambios en las partidas de Discapacidad del Presupuesto 2027, la estrategia legislativa del Gobierno sobre la Ley de Tierras y algunos pliegos judiciales impulsados por el Ejecutivo.

Tras más de dos horas de conversación, Bullrich aseguró que hablaron de todos los temas que venía planteando “con total sinceridad”. La foto conjunta buscó descomprimir las tensiones, aunque todavía resta ver cómo se traducirá ese acercamiento en la dinámica interna del Senado y en las negociaciones para aprobar las reformas pendientes.

Los cambios que introdujo Diputados y el reclamo de los laboratorios

La Cámara de Diputados aprobó el proyecto el pasado 26 de agosto, con 147 votos a favor, 93 en contra y ninguna abstención. Sin embargo, el oficialismo aceptó incorporar una reserva al capítulo II del tratado, a pedido de la industria farmacéutica nacional. Esta modificación impidió que la iniciativa obtuviera sanción definitiva y obligó a devolverla al Senado.

El capítulo excluido regula el examen preliminar internacional de las solicitudes de patentes, un procedimiento que permite obtener una evaluación sobre las posibilidades de que una invención cumpla los requisitos para ser patentada.

Si bien estas evaluaciones no son vinculantes para las autoridades nacionales, la industria farmacéutica local planteó reparos sobre sus posibles efectos en el sistema argentino de patentes y en la competencia del mercado de medicamentos.

Con la reserva incorporada, la Argentina podrá adherir al tratado sin quedar obligada por las disposiciones de ese capítulo. De esta manera, se mantiene en manos del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) la decisión sobre el otorgamiento de patentes en el país, una atribución que, de todos modos, tampoco se transferiría automáticamente bajo el tratado completo.

La modificación permitió acercar posiciones entre el oficialismo y sectores de la industria nacional, aunque generó cuestionamientos entre los legisladores que pretendían aprobar el acuerdo sin reservas.

Durante el debate en Diputados, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, pidió eliminar la reserva para evitar que el proyecto regresara al Senado. Sin embargo, la diputada libertaria Juliana Santillán, miembro informante del oficialismo, rechazó la propuesta.

Un reclamo histórico de Estados Unidos

El Tratado de Cooperación en Materia de Patentes fue firmado en 1970 y es administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Actualmente cuenta con 158 Estados contratantes y busca simplificar los trámites para quienes pretenden proteger una invención en distintos países.

El mecanismo permite presentar una solicitud internacional y avanzar con procedimientos comunes antes de iniciar las instancias nacionales correspondientes. Sin embargo, no implica el reconocimiento automático de una patente en todos los países adheridos, ya que cada Estado conserva la facultad de concederla o rechazarla de acuerdo con su legislación.

La Argentina es uno de los pocos países de la región que todavía no forman parte del tratado. El Senado había aprobado la adhesión en 1998, durante el gobierno de Carlos Menem, pero el proyecto quedó pendiente de tratamiento en Diputados durante casi tres décadas.

La iniciativa volvió a cobrar impulso a partir del acuerdo comercial firmado entre la Argentina y Estados Unidos en febrero de este año, que incluyó compromisos vinculados con la protección de la propiedad intelectual.

Guzmán Yamili/AFS

En ese contexto, el Gobierno retomó el proyecto y consiguió aprobarlo en Diputados, aunque con modificaciones respecto del texto original.

El debate también expuso las diferencias entre los sectores interesados. Mientras las empresas que buscan registrar invenciones en el exterior destacan las ventajas de simplificar los procedimientos y reducir los costos administrativos, parte de la industria farmacéutica nacional advierte sobre los efectos que podría tener una mayor utilización de mecanismos internacionales de evaluación de patentes.

Ahora, con el proyecto nuevamente en el Senado, el oficialismo busca cerrar los acuerdos necesarios para convertirlo en ley y avanzar con uno de los compromisos comerciales que mantiene con Washington.