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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) aprobó una nueva Política de Dotación que sustituye el régimen de recursos humanos vigente desde 2016.

La medida quedó formalizada a través de la Disposición 80/2026, firmada por el Director Ejecutivo del organismo, Andrés Edgardo Vázquez, y publicada este jueves en el Boletín Oficial.

Qué deroga la nueva disposición

La norma deroga la Disposición 393/16, dictada en octubre de 2016 por la entonces AFIP, junto con las cuatro normas que la fueron modificando entre 2018 y 2023. ARCA es la continuadora jurídica de la ex AFIP desde octubre de 2024, cuando el Decreto 953 dispuso la disolución de aquel organismo y la creación de la actual agencia, que mantuvo todas las funciones y facultades que tenía su antecesora. La disposición se dictó en uso de las atribuciones que el Decreto 618/1997 otorga a la conducción del organismo en materia de organización interna, y de las facultades delegadas por el Decreto 13/2025.

El tablero de control, el eje del cambio

El cambio se enmarca en el Plan Estratégico 2025-2029, que ARCA aprobó en julio del año pasado con el objetivo de profesionalizar la gestión interna y adecuar los perfiles del personal a las metas institucionales. Según los considerandos de la nueva disposición, la experiencia acumulada desde 2016 mostró la necesidad de ajustar los mecanismos de selección, distribución y movilidad de los recursos humanos para lograr mayor equilibrio en la dotación, sin afectar el funcionamiento de las áreas de gestión.

El eje central del nuevo esquema es un Tablero de Control que permitirá un monitoreo continuo de la planta de personal. A través de esa herramienta, el organismo analizará la distribución de agentes por área, categoría escalafonaria y modalidad de vinculación, los perfiles requeridos para cada puesto y cuáles se consideran críticos, y la estructura etaria y la antigüedad de los agentes. También se van a seguir indicadores como la tasa de cobertura de cargos y la relación entre personal operativo y de conducción, además de las altas, bajas y movimientos internos registrados en cada período.

Imagen ilustrativa (El Cronista)

Una de las variables con más peso es la proyección de bajas vegetativas, es decir, las jubilaciones esperadas a corto y mediano plazo según la edad y la antigüedad de cada agente, y el impacto que esos retiros puedan tener sobre áreas o perfiles considerados críticos. Con esa información, la Dirección de Recursos Humanos va a elaborar los reportes que pida el Director Ejecutivo y la planilla “Dotación de Personal” que se usa para armar el presupuesto anual del organismo.

Cómo se cubren las vacantes

Para cubrir las vacantes que se detecten, ARCA prioriza primero la búsqueda interna. La Dirección de Recursos Humanos interviene cuando el refuerzo de una dotación es encomendado por el Director Ejecutivo, y todo movimiento de personal entre áreas necesita la conformidad tanto del sector de origen como del de destino. Esa exigencia puede atenuarse si el Director Ejecutivo lo considera necesario según la urgencia del caso puntual.

Cuando no hay perfiles disponibles dentro del organismo, se abre una búsqueda externa. La base de postulantes se construye a través de ASPA, la Aplicación para Selección de Personal de ARCA, disponible en el sitio web institucional. Cada búsqueda tiene una referencia pública dentro de esa plataforma, de acceso libre para cualquier persona interesada, y puede complementarse con otros canales de difusión, como universidades, publicaciones especializadas o LinkedIn. De manera excepcional, cuando una necesidad puntual no pueda cubrirse con personal del organismo, Recursos Humanos puede recurrir directamente a postulantes que se hayan registrado de forma espontánea en ASPA y cumplan con el perfil buscado, sin necesidad de abrir una convocatoria específica.

Los datos que cada postulante carga en el sistema tienen carácter de declaración jurada. Si se detecta algún dato falso, la Dirección de Recursos Humanos da por terminada la participación del candidato en forma inmediata, sin importar en qué etapa del proceso se encuentre.

La preselección busca reunir al menos tres candidatos por cada vacante, y da prioridad a quienes tienen domicilio dentro de un radio de 50 kilómetros de la dependencia donde se cubrirá el puesto. Ese radio puede ampliarse cuando las características geográficas del llamado lo justifiquen, con autorización previa de Recursos Humanos.

Evaluación y decisión final

La etapa de evaluación combina pruebas cognitivas, aptitudinales y actitudinales con entrevistas individuales o grupales, y puede sumar exámenes técnicos de conocimientos específicos o de idiomas cuando el puesto lo requiera. El cronograma de cada proceso puede ponerse en conocimiento de los gremios del personal, para que designen veedores. Con los resultados de la evaluación, Recursos Humanos arma una nómina de postulantes aprobados, ordenada de mayor a menor puntaje, que pasa a consideración del Director Ejecutivo.

Ningún ingreso queda firme sin esa conformidad expresa. La propia disposición remarca que toda incorporación de personal debe estar debidamente fundada y contar con el visto bueno del Director Ejecutivo, sin excepciones, tanto para las búsquedas internas como para las externas.

Ingreso, prueba e inducción

Quienes finalmente ingresan a planta permanente cumplen un período de prueba de tres meses, según lo establecido en los convenios colectivos que rigen al personal aduanero e impositivo, el CCT N° 56/92 y el CCT, Laudo N° 15/91. Durante ese lapso, las jefaturas evalúan el desempeño de cada agente y pueden confirmar la designación o dar por terminada la relación laboral. Después llega una etapa de inducción, cuya duración y contenidos define Recursos Humanos según las particularidades de cada proceso de selección.

Una dotación que viene en baja

La Disposición 80/2026 entró en vigencia el mismo día de su publicación y fue comunicada de manera formal a los dos gremios que representan al personal del organismo, el Sindicato Único del Personal de Aduanas de la República Argentina (SUPARA) y la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP).

El nuevo esquema llega después de un año en el que la dotación de ARCA se redujo en forma significativa, producto del retiro anticipado y de jubilaciones adelantadas dentro del organismo. Con la incorporación del Tablero de Control, la agencia busca contar ahora con una herramienta permanente que le permita anticipar esos movimientos y planificar con más previsibilidad las incorporaciones futuras.