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La Cámara de Diputados comienza este miércoles el tratamiento en el recinto de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos económicos centrales que impulsa el Gobierno y que busca modificar de raíz la relación entre la autoridad monetaria y el Tesoro. El oficialismo convocó la sesión para las 12 y aspira a darle media sanción con el apoyo de bloques aliados.

La iniciativa llega al recinto después de su paso por las comisiones de Finanzas y Presupuesto y Hacienda, donde el presidente del BCRA, Santiago Bausili, defendió los fundamentos económicos de la reforma. El proyecto concentra al organismo en un objetivo principal —preservar el valor de la moneda— y busca cerrar distintas vías de financiamiento monetario al sector público.

Pero la discusión va bastante más allá de prohibir la asistencia directa al Tesoro. La propuesta redefine qué utilidades puede distribuir el Central, establece mayores requisitos para remover a sus autoridades, modifica las reglas sobre las letras intransferibles y busca reforzar la protección de las reservas internacionales.

¿Qué dijo Bausili?

Bausili había anticipado parte de esta discusión durante su presentación en Fundación FIEL. Allí definió la reforma como un debate institucional que la Argentina tiene pendiente desde hace años. “La Carta Orgánica es un proyecto que abre un debate que no se da hace dos décadas en la Argentina”, sostuvo.

Desde una mirada técnica, el presidente del Central planteó que el punto de partida debe ser determinar qué puede y qué no puede hacer efectivamente una autoridad monetaria. “Es importante reconocer las posibilidades que tiene el BCRA realmente”, afirmó.

Y defendió el cambio hacia un mandato concentrado en la estabilidad de la moneda: “Ponerle más objetivos que conservar el valor de la moneda es demasiado ambicioso”.

El límite al Tesoro

Uno de los cambios de mayor peso económico es la eliminación de los mecanismos que permiten al Banco Central financiar al sector público.

El proyecto deroga los adelantos transitorios y prohíbe al BCRA otorgar préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios. También restringe la compra de títulos públicos en el mercado primario.

Bausili fue especialmente crítico sobre este punto durante su exposición en FIEL. “Es clave poner límite al financiamiento del Tesoro por parte del BCRA. Se abusó del instrumento y hay que volver a un sendero normal”, sostuvo.

Para el presidente de la entidad, la posibilidad de recurrir a este tipo de asistencia puede tener sentido frente a circunstancias excepcionales, pero no debería convertirse en una herramienta permanente. “No hay una crisis y no tiene por qué estar esa facultad”, señaló.

El diagnóstico oficial es que los adelantos transitorios terminaron funcionando como una fuente recurrente de financiamiento fiscal y contribuyeron a trasladar los desequilibrios de las cuentas públicas hacia la emisión monetaria.

Utilidades del BCR bajo la lupa

Otro de los puntos que Bausili considera clave es qué utilidades puede transferir el Banco Central al Tesoro.

“Se encontraron distintos caminos para generar utilidades contables que generaron dinero de la nada”, cuestionó durante la presentación en FIEL.

El proyecto establece que sólo podrán distribuirse utilidades realizadas y líquidas y excluye aquellas originadas en variaciones del tipo de cambio o en el precio del oro. Además, exige niveles mínimos de reservas de resultados antes de habilitar transferencias y dispone que los recursos que finalmente lleguen al Gobierno deberán destinarse a cancelar deuda pública.

Bausili explicó la lógica de esa modificación: “Lo que pusimos es que esa utilidad se use para pagar deuda del Tesoro y, de esa manera, queremos quitarle uso político”.

Reservas y letras intransferibles

La reforma también apunta a otro de los mecanismos que marcaron la relación entre el Tesoro y el Central durante las últimas décadas: la utilización de reservas internacionales a cambio de letras intransferibles.

“Al BCRA se le sacaron los dólares para pagar deudas del Tesoro y se le dieron letras intransferibles”, cuestionó Bausili.

Según los fundamentos del proyecto, este mecanismo dejó en el activo del Central letras intransferibles por unos u$s 69.400 millones a abril de 2025. La iniciativa propone cerrar esa vía y establece un régimen transitorio para avanzar en el saneamiento del balance de la entidad.

“Eliminamos la posibilidad de sacar las reservas del BCRA por medio de las letras intransferibles”, afirmó el presidente de la autoridad monetaria.

Bausili vinculó este punto con reglas que existían durante la convertibilidad. “Retomamos los preceptos de la convertibilidad para que no se puedan introducir letras intransferibles sin el respaldo correcto”, explicó.

Más difícil remover directores y a presidente del Central

El proyecto también modifica las condiciones para desplazar a los integrantes del Directorio. La propuesta establece causales específicas de remoción y exige que una decisión de ese tipo sea aprobada por ambas cámaras del Congreso con una mayoría de dos tercios de los presentes.

“Queremos hacer más difícil la remoción de las autoridades del BCRA”, había anticipado Bausili. El objetivo declarado es reducir la capacidad del Poder Ejecutivo de alterar la conducción de la autoridad monetaria y darle mayor autonomía respecto de los ciclos políticos.

La polémica detrás de la reforma

La reforma abre, sin embargo, una discusión de fondo sobre cuánto margen de acción debería conservar el Banco Central. El proyecto abandona el mandato amplio incorporado en 2012 —que incluye estabilidad monetaria y financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social— para concentrarlo en la preservación del valor de la moneda. También elimina herramientas de asistencia al sector público y endurece los mecanismos institucionales para remover a las autoridades.

Para el Gobierno, esos cambios buscan reducir la discrecionalidad política y evitar que el Central vuelva a convertirse en una fuente de financiamiento del déficit. La discusión que llega al Congreso pasa justamente por si ese blindaje fortalece la independencia y credibilidad de la autoridad monetaria o si, por el contrario, restringe herramientas que podrían resultar necesarias frente a situaciones extraordinarias.

La discusión que comienza este miércoles en el recinto es, por eso, más amplia que una modificación técnica de la Carta Orgánica.