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Brasil acudirá a las urnas este domingo en un clima de extrema paridad. El escenario presidencial muestra un empate técnico entre Lula y Flávio Bolsonaro, lo que anticipa una casi segura segunda vuelta para el próximo 25 de octubre.
La contienda está marcada por una polarización absoluta: ambos candidatos arrastran niveles de rechazo cercanos al 50% y una aprobación que ronda el 45%, sin dejar margen para el surgimiento de una tercera vía electoral.
Para la Argentina, el resultado en las urnas tendrá un impacto político evidente. Un triunfo de Flávio Bolsonaro inauguraría una etapa de mayor afinidad ideológica con el gobierno de Javier Milei, mientras que un nuevo mandato de Lula mantendría la distancia diplomática de los últimos años.
Sin embargo, desde la consultora ABECEB aclaran que el comercio bilateral corre por un carril paralelo y responde a una lógica productiva que los vaivenes políticos no logran alterar.
“El riesgo para el comercio no proviene de la política sino de la macroeconomía”, advirtió Gustavo Pérego, director de la firma.
Brasil atraviesa este año electoral con una economía recalentada, caracterizada por un fuerte incremento del gasto público, un déficit nominal elevado y un salto sustancial en su deuda. A esto se suma una constante presión inflacionaria que obliga al Banco Central a sostener una de las tasas de interés reales más altas del mundo.
Brasil: escenario macroeconómico
| Indicador | 2025 | 2026 | 2027 |
|---|---|---|---|
| PBI real (var. % anual) | 2,5% | 1,9% | 1,9% |
| Inflación (var. % anual, dic.) | 4,3% | 4,9% | 4,0% |
| Tipo de cambio (R$/USD, dic.) | 5,44 | 5,15 | 5,23 |
| Tasa Selic (dic.) | 15,00% | 13,75% | 11,75% |
| Resultado fiscal nominal (% PBI) | -8,3% | -8,8% | -8,5% |
| Cuenta corriente (% PBI) | -3,0% | -2,3% | -2,3% |
| Deuda pública (% PBI) | 78,7% | 82,6% | 86,7% |
Fuente: ABECEB
Frente a este panorama, el mercado da por descontado que el próximo presidente, sin importar su color político, estará obligado a aplicar un severo torniquete fiscal. El objetivo será llevar las cuentas públicas hacia un superávit primario de entre dos y tres puntos del PBI ya en el primer año de gestión, un ajuste que inevitablemente enfriará el nivel de actividad del principal socio comercial de la Argentina.
Esa debilidad económica interna del país vecino es el verdadero factor de riesgo. Si el freno de la actividad brasileña llega a coincidir hacia 2027 con la habitual volatilidad de las elecciones presidenciales argentinas, el impacto sería directo.
Una desaceleración simultánea a ambos lados de la frontera es el escenario con capacidad real de contraer con fuerza el flujo comercial, sobre todo porque el mandatario brasileño que resulte electo llegará al Planalto con escaso capital político frente a un Congreso cada vez más autónomo, señalan los expertos.
En la actualidad, el intercambio bilateral muestra una mejora en los números para el país. El déficit comercial de la Argentina con Brasil se redujo drásticamente a 1.635 millones de dólares entre enero y agosto, y se proyecta un cierre de año en torno a los 2500 millones, menos de la mitad que el año pasado.
Comercio bilateral Argentina-Brasil por rubro (agosto 2026)
| Rubro | USD M | Part. % | Var. i.a. |
|---|---|---|---|
| Exportaciones argentinas a Brasil | 1.099 | 100% | +6,7% |
| Complejo automotor | 446 | 41% | +11,4% |
| Trigo | 84 | 8% | -22,0% |
| Lácteos | 68 | 6% | +27,6% |
| Energía (fuel oil y GLP) | 38 | 3% | +80,8% |
| Importaciones argentinas desde Brasil | 1.479 | 100% | -10,0% |
| Complejo automotor | 554 | 37% | -24,1% |
| Energía eléctrica | 103 | 7% | +58,0% |
| Hierro y acero | 65 | 4% | +79,8% |
| Carne bovina | 13 | 1% | +218,3% |
Fuente: ABECEB
No obstante, esta corrección responde casi exclusivamente a un derrumbe del 17,2% en las importaciones argentinas por la recesión local, frente a un leve repunte del 4,1% en las exportaciones.
La columna vertebral de esta relación sigue siendo el sector automotriz, que explica cerca del 40% del intercambio en ambas direcciones. Brasil se mantiene como el destino excluyente de las pick-ups medianas fabricadas en el país, mientras que el ingreso de autos brasileños cayó por el achicamiento del mercado interno y la fuerte irrupción de vehículos chinos.
En otros rubros, Argentina gana terreno en las ventas de lácteos y energía, pero cede posiciones históricas en el trigo frente a las compras que Brasil diversificó hacia Rusia y Estados Unidos.
Hacia adelante, el escenario macroeconómico brasileño que proyecta el informe anticipa un crecimiento moderado del 1,9% para los próximos dos años, traccionado fundamentalmente por el empuje del sector agropecuario.
Con una inflación que cerraría el año cerca del techo del 5% y una política monetaria que seguirá en terreno restrictivo, la solidez del gigante sudamericano descansará en un creciente superávit comercial global que ya le permitió blindar su tipo de cambio y sostener un nivel de desempleo en mínimos históricos.

















