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Autonomy, la startup de movilidad que facilita el acceso a vehículos 0km mediante un modelo de “alquiler con opción a compra”, acaba de levantar u$s 8 millones en una ronda serie A.

Con ese impulso, ya avanza hacia su próximo objetivo: pasar de los 1500 vehículos que tiene actualmente en circulación a 10.000 para fines de 2027.

La operación contó con la participación de Magna Capital, Comafi, Natan VC y Murchison Ventures, entre otros inversores.

El capital levantado se destinará a comprar nuevos vehículos, desarrollar tecnología y financiar la expansión regional. La startup sueña con crecer en nuevas ciudades de la Argentina y comenzar el desembarco en mercados como Chile y Uruguay.

La compañía, que nació con apenas 10 autos en 2023, hoy entrega alrededor de 150 vehículos por mes y busca elevar esa cifra hacia las 500 unidades mensuales en los próximos seis meses.

En diálogo con El Cronista, José N. Trusso, fundador y CEO de Autonomy, explicó que la firma nació para atender a un problema cada vez más frecuente: personas que quieren trabajar con apps como Cabify o Didi pero no tienen un auto propio ni acceso al crédito para hacerlo.

Ahí entra Autonomy. La empresa compra los vehículos directamente a las automotrices -entre ellas Toyota, Fiat, Volkswagen y Renault- y los entrega a conductores que trabajan con aplicaciones.

El modelo se basa en alquiler y alquiler con opción a compra, con el seguro, mantenimiento y permisos incluidos en una cuota. Para ello, Autonomy analiza el comportamiento que el conductor ya tiene en las plataformas, tales como: cantidad de viajes, ingresos, y calificación de los pasajeros.

“Nos concentramos más en la capacidad de generar ingresos futuros”, explicó Trusso.

Un auto para trabajar, con opción a ser propio

El modelo tiene dos alternativas. Por un lado, Flex, que funciona como un alquiler puro con una cuota semanal. Por otro, Rent to Own, mediante el cual el conductor alquila el vehículo y, después de 48 meses de pagos, puede adquirir la titularidad.

En este último caso, la cuota es aproximadamente 12% más alta que la del alquiler semanal. Los pagos se descuentan directamente de los ingresos que el conductor genera en las aplicaciones, por lo que la compañía puede seguir de cerca el flujo de actividad y cobranza.

Según la estimación de Autonomy, en el Cono Sur hay alrededor de 1 millón de personas vinculadas a la economía de plataformas, entre transporte de pasajeros, delivery y logística, que enfrentan dificultades para acceder a este tipo de activos.

La demanda, de hecho, supera ampliamente la capacidad actual de la compañía. Autonomy tiene una lista de espera de unas 15.000 personas.

De 10 autos a 1500

Trusso llegó a Autonomy tras varios años trabajando para el sector financiero. Ingeniero industrial por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), trabajó en Deutsche Bank y J.P. Morgan, en Nueva York.

En 2016 volvió a la Argentina y se incorporó al sector público durante el gobierno de Mauricio Macri, donde trabajó en el entonces Ministerio de Finanzas y luego integró el directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).

Su experiencia en crédito, mercados de capitales e inclusión financiera fue también el punto de partida para el modelo de Autonomy.

La compañía nació en 2022, cuando Trusso comenzó a dialogar con Cabify y otras empresas sobre la falta de vehículos para los conductores. Un año después, el modelo comenzó a operar con apenas 10 autos y cinco personas. Desde entonces, la flota fue creciendo hasta alcanzar las 1500 unidades actuales.

Ahora, la Serie A cambia la dimensión del proyecto. Hasta el momento, Autonomy había levantado alrededor de u$s 10 millones de equity y contaba además con unos u$s 15 millones de financiamiento. La nueva ronda, no obstante, le permitirá ampliar la capacidad de compra de vehículos y acelerar la expansión.

Para sostener el crecimiento, Autonomy desarrolló una aplicación propia desde la que los conductores pueden consultar el estado de su cuenta y del vehículo, gestionar documentación, pedir asistencia y solicitar turnos. La compañía también está invirtiendo en inteligencia artificial para poder administrar una flota cada vez más grande.

La empresa ya analiza incorporar motos para delivery y utilitarios para logística de última milla, aprovechando la misma infraestructura de gestión de flotas.

El objetivo inmediato es llegar a 10.000 vehículos para diciembre de 2027. Pero la visión de largo plazo es todavía mayor. En cinco años, Trusso imagina una compañía con 30.000 vehículos, entre autos, motos y utilitarios.