

A casi tres meses de un evento histórico de características inéditas, la Casa de Gobierno se convierte este martes en el escenario exclusivo de la primera reunión oficial entre las altas autoridades nacionales y la cúpula de la Iglesia Católica con el objetivo principal de trazar la hoja de ruta definitiva para la visita del Papa León XIV a la República Argentina.
La secretaría general de la Presidencia, Karina Milei, encabeza el encuentro que anticipado por El Cronista semanas atrás, con representantes de la Ciudad de Buenos Aires, mientras que se espera que en las próximas semanas se realicen otras mesas de coordinación con las demás provincias involucradas, Córdoba y Buenos Aires.
La silla reservada en la mesa de coordinación es para el funcionario Gabriel Sánchez Zinny, mientras que la Conferencia Episcopal Argentina atiende la convocatoria oficial con figuras de enorme peso institucional. Por un lado, asistirá el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva. Junto al alto prelado también asisten a Balcarce 50 los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic; ambos clérigos integran de forma activa la Comisión Nacional para la Preparación de la Visita, un ente creado especialmente para este hito.
El Congreso de la Nación también adopta un rol activo de cara a noviembre: el bloque de La Libertad Avanza impulsa un proyecto para que el Papa León XIV presida una sesión de la Asamblea Legislativa. Si la propuesta legislativa avanza en las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, el titular de la Santa Sede hablará ante la totalidad de los senadores y diputados nacionales.
Este acto representa un gesto institucional inédito para un líder religioso en el parlamento argentino. La iniciativa del diputado Sebastián Nóblega busca consensos rápidos con los bloques aliados y la oposición dialoguista para garantizar el quórum, y el objetivo de la cúpula legislativa es aprobar la resolución durante el mes de septiembre.

La agenda oficial del viaje apostólico cuenta con la confirmación de la nunciatura local. El obispo de Roma llegará al país el viernes 8 de noviembre. Su estadía se extenderá hasta el lunes 11 de ese mes. El cronograma ubica a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como sede principal de los eventos masivos y de los encuentros formales de Estado.
Además, el líder católico visitará la ciudad de Luján por su valor mariano. La provincia de Córdoba completa el itinerario como un punto estratégico de concentración de fieles del interior del país. En el territorio cordobés, la gobernación local prepara el estadio Mario Alberto Kempes como principal alternativa para la misa central.

Antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, León XIV pasará por Uruguay y Perú. Argentina, por su parte, lleva 39 años sin la visita de un Sumo Pontífice. La última ocasión de estas características ocurrió con la gira nacional de Juan Pablo II a fines de la década de los ´80. El gran sueño de que regrese al suelo argentino el Papa Francisco finalmente no se dio, y en ese sentido desde el sector eclesiástico destacan que León XIV sigue una “continuidad” de ese deseo de Francisco.
Fuentes del Ministerio de Seguridad, que comanda Alejandra Monteoliva, adelantaron los lineamientos técnicos del operativo conjunto. La Casa Militar coordina acciones tácticas de forma directa con la Guardia Suiza para garantizar la custodia cercana del Pontífice. El plan preventivo contempla tres anillos céntricos de seguridad para todos los traslados al aire libre.

La Policía Federal Argentina y la Gendarmería Nacional tendrán a su cargo los perímetros externos. Se implementarán zonas de exclusión aérea total sobre los recintos y avenidas con actividad papal programada. El despliegue táctico incluye francotiradores apostados en las terrazas, inhibidores de señal para evitar el vuelo de drones civiles y tecnología de reconocimiento facial de Interpol.
La administración de la capital federal también tiene participación operativa directa en las mesas del Ejecutivo. Sánchez Zinny debe alinear a los efectivos de la Policía de la Ciudad, a las ambulancias del sistema de emergencias SAME y a los agentes de tránsito, mientras que las autoridades viales planifican cortes totales en arterias clave y diseñan corredores sanitarios.
El Ministerio de Salud porteño también evalúa declarar el alerta roja en los principales hospitales públicos para garantizar camas de atención rápida. Al mismo tiempo, los equipos técnicos analizan la Avenida 9 de Julio para el armado de la misa de cierre. La decisión final sobre el escenario depende de la viabilidad de los operativos de evacuación de emergencia.














