El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que puede estar cerrándose la ventana temporal para el financiamiento de los mercados emergentes por el aumento del rendimiento de la deuda soberana de las economías centrales.

El planteo fue expuesto en el reporte Política Fiscal titulado “El aumento de los rendimientos de la deuda soberana eleva las apuestas fiscales”. Allí, plasmó que el aumento del pago de intereses de deuda presiona sobre la dinámica de la política fiscal y la tasa de interés, lo que aumentará el costo del financiamiento, con un impacto también extendido a las economías emergentes.

El informe se conoció tras la reunión que mantuvieron Kristalina Georgieva y el ministro de Economía Luis Caputo. El FMI espera que Argentina logre acceso al mercado financiero el próximo año.

La expectativa estaba puesta en 2026, pero el Gobierno recurrió a fuentes alternativas con bancos multilaterales para financiarse “a tasas más bajas” ya que consideran que el riesgo país no refleja los fundamentals de la economía argentina. En paralelo, el aumento del riesgo país abonó a la decisión del ejecutivo de posponer la toma de deuda en el mercado internacional.

“El aumento del pago de intereses se vuelve una carga sobre los recursos públicos cada vez más amplia y más inflexible, dejando menos espacio para la inversión pública y el gasto social”, dijo el organismo.

Esto en un contexto en el que la suba del costo de la energía hizo que el Fondo recomiende la expansión de la asistencia focalizada para evitar el impacto sobre los más vulnerables y “limitan la capacidad de los gobiernos para responder a las desaceleraciones económicas, justo cuando aumentan las demandas de mayor gasto en defensa, seguridad energética y atención a poblaciones envejecidas”.

Como segundo efecto, plantearon que los pagos de deuda crecen a ritmos más acelerados que los crecimientos esperados para la actividad económica, lo que implica que los gobiernos deberán fortalecer sus balances primarios para mantener en línea el pago de intereses.

El contexto internacional tampoco ayudar a que los países puedan ofrecer rendimientos más acotados para seguir siendo competitivos: al precio de la energía y su efecto en la inflación se suma la mayor demanda de los inversores y el crecimiento esperado de la Inteligencia Artificial, cuyo financiamiento también suma competencia en este frente.

“Los fundamentos fiscales son esenciales. En las principales economías avanzadas, el elevado endeudamiento, las presiones sobre el gasto y la perspectiva de grandes emisiones de bonos en los próximos años están ejerciendo una presión al alza sobre los rendimientos que los inversores exigen para mantener bonos a más largo plazo. Unos rendimientos de referencia más altos en las principales economías también pueden propagarse más allá de sus fronteras, agravando la dinámica de la deuda en otras regiones”, planteó.

Por último, el organismo planteó que la ventana favorable para el financiamiento de mercados emergentes “podría no durar”. El documento postula que, hasta ahora, las condiciones financieras para los mercados emergentes se ha mantenido favorable gracias un elevado volumen de emisiones soberanas y de la mano del aumento del precio de los commodities y a la compresión de los diferenciales. “Algunas economías de frontera incluso han recuperado el acceso a los mercados internacionales”, agrega.

Sin embargo, advierte que “es posible que esta coyuntura no perdure” porque no es habitual que convivan un aumento de los rendimientos de las economías avanzadas junto a la compresión de los diferenciales en los mercados emergentes. “Un cambio en el apetito por el riesgo podría reducir drásticamente el margen para nuevas emisiones y ampliar los diferenciales” en los emergentes, concluye el reporte.

El aviso llega en un contexto en el cual Argentina planteó que no buscará un regreso a los mercados mientras se mantengan elevados los costos de financiamiento. En paralelo, el aumento del riesgo país abonó a la decisión del ejecutivo de posponer la toma de deuda en el mercado internacional.

El FMI advirtió que hay una alternativa para evitar que se mantengan al alza el pago de intereses y el costo de financiamiento. Las economías avanzadas deberán aplicar medidas concretas con planes de mediano plazo creíbles para que la deuda, hoy en niveles elevados, vuelva a márgenes razonables, y le permita contener el costo del endeudamiento y limitar la expansión de los efectos.

En el caso de los países emergentes, plantea que deberán “reducir las vulnerabilidades fiscales y fortalecer el manejo de la deuda” mientras que para los de menores ingresos el financiamiento internacional ya es rígido, por lo que deben preservar las prioridades de gasto mediante el fortalecimiento del sistema impositivo y mejorar la eficiencia del gasto.

“Aplazar el ajuste provocaría una acumulación de cargas por intereses y vulnerabilidades fiscales, restringiría aún más las opciones de política y, en última instancia, exigiría un ajuste mayor para estabilizar la deuda. Cuanto más tiempo esperen los países, más doloroso resultará el ajuste”, concluye el reporte.