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Aunque las ventas de maquinaria agrícola crecieron en algunos segmentos y los patentamientos repuntaron en julio, la fabricación nacional acumuló una caída del 27,5% durante el primer semestre y quedó muy por debajo del movimiento del mercado.

Entre enero y junio se comercializaron en la Argentina 7907 unidades, 7,1% menos que en igual período de 2025 y 10% por debajo del promedio de los últimos cinco años, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) basado en datos del INDEC.

La facturación alcanzó $1,38 billones a precios constantes de junio, con una contracción real del 19,6%. La caída en pesos superó a la registrada en las cantidades porque aumentó el peso de los implementos, equipos de menor valor unitario, y se redujeron los precios promedio en términos reales.

Mientras las ventas de implementos y sembradoras crecieron, las de tractores y cosechadoras, dos de los rubros de mayor peso económico, retrocedieron con fuerza.

Fuentes del sector señalaron que la primera mitad del año había resultado “aceptable” para parte de las empresas, incluso algo mejor que el comienzo de 2025. Sin embargo, a partir de mitad de año volvió a repetirse el enfriamiento observado durante los dos años anteriores y las perspectivas para el cierre de 2026 son más cautelosas.

La fabricación cae mucho más que las ventas

El principal dato de alerta aparece en las plantas. La fabricación de maquinaria agropecuaria cayó 27,9% interanual en junio y acumuló una baja del 27,5% durante el primer semestre, frente a una contracción de apenas 2,2% para el conjunto de la industria manufacturera.

Los datos de ADIMRA correspondientes a julio confirmaron la debilidad: la producción de maquinaria agrícola cayó 7,7% interanual y la actividad vinculada con la cadena agropecuaria retrocedió 7,9%.

Aunque los indicadores de INDEC y ADIMRA utilizan universos y metodologías diferentes, ambos muestran una fabricación nacional debilitada.

La brecha con el mercado fue especialmente visible en abril y mayo. En esos meses se patentaron 822 y 710 equipos, respectivamente, mientras la producción de maquinaria agropecuaria registraba caídas cercanas al 30%, según Agrinova, la marca sectorial impulsada por CAFMA.

En junio, el desacople se redujo porque los patentamientos bajaron a 480 unidades, no por una recuperación de la producción. El rebote de julio volvió a plantear cuánto de la demanda está siendo abastecida por las fábricas nacionales y cuánto por la oferta importada.

El avance importado se concentra en los tractores

Dentro de los segmentos cuyo origen informa el INDEC —tractores, cosechadoras e implementos—, los equipos importados representaron el 18,3% de las unidades vendidas, frente al 15,6% del primer semestre de 2025.

El puerto de Qingdao, en la provincia de Shandong, en el este de China
El puerto de Qingdao, en la provincia de Shandong, en el este de ChinaFuente: XinHuaLi Ziheng

El salto se concentró en los tractores, donde la participación extranjera pasó del 16,3% al 28,4% en un año. En cosechadoras e implementos, en cambio, disminuyó.

Fuentes de la industria sostienen que la presencia de maquinaria china se volvió especialmente visible en tractores, pero todavía tiene una incidencia menor en los restantes segmentos. A esa competencia se suman las importaciones procedentes de Brasil realizadas por compañías multinacionales.

Durante el semestre se vendieron 2404 tractores, 26,6% menos que un año atrás y 31% por debajo del promedio del último quinquenio. En cosechadoras se comercializaron 458 unidades, con una baja interanual del 17,9%.

Los implementos evitaron una caída mayor: las ventas crecieron 9,1%, hasta las 4175 unidades, y representaron el 52,8% del mercado. Sin embargo, su facturación real disminuyó 15,9% por una caída del 22,9% en el valor promedio por equipo.

Las sembradoras también crecieron en cantidades. Se vendieron 870 unidades, 2,4% más que en 2025, aunque la facturación real retrocedió 4,1%.

Financiamiento y rentabilidad, las claves

Julio aportó una señal positiva. Los patentamientos de tractores, cosechadoras y pulverizadoras alcanzaron 696 unidades, con un crecimiento del 45% frente a junio y del 16,6% interanual, según ACARA.

El repunte fue liderado por las cosechadoras, que avanzaron 95,3% mensual y 58,5% interanual. Los tractores crecieron 39,3% respecto de junio y 15,9% frente a julio de 2025.

En los primeros siete meses se patentaron 3999 equipos, apenas 0,9% más que un año atrás. La BCR atribuyó la mejora de julio a las líneas de crédito, el canje de granos y las promociones comerciales.

Sin embargo, para las empresas, el acceso al financiamiento continúa siendo una de las variables centrales para sostener las inversiones. La contracara es la caída de la rentabilidad y la baja utilización de las plantas.

Fuentes sectoriales estiman que la maquinaria agrícola opera, en promedio, cerca del 60% de su capacidad instalada, aunque con fuertes diferencias entre empresas. El nivel es bajo, pero supera al de la metalurgia en general.

ADIMRA calculó que la utilización de la capacidad instalada metalúrgica descendió al 39,2% en julio, uno de los registros más bajos de la serie. El INDEC, por su parte, ubicó a la metalmecánica —sin la industria automotriz— en 41,5% durante junio.

El rebote de los patentamientos todavía no alcanza para modificar el escenario industrial. Ante una eventual recuperación de la actividad agroexportadora, la incógnita es si la mejora de la demanda llegará a las fábricas nacionales o será capturada por una oferta importada que los fabricantes locales perciben como una competencia cada vez más difícil de enfrentar.