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Con una marcada disparidad entre los distintos rubros, en agosto, las importaciones crecieron apenas 1% interanual; mientras las compras de bienes de capital aumentaron 11%, los insumos permanecieron estancados y las de automóviles se desplomaron 29%.

Las importaciones definitivas para consumo alcanzaron los u$s 5026 millones en el octavo mes del año, frente a los u$s 4960 millones registrados en igual mes de 2025, lo que refleja una diferencia de apenas u$s 66 millones.

Los datos oficiales de ARCA analizados por Federico Bernini, economista del IIEP Baires (UBA-Conicet), funcionan como un anticipo de la tendencia que mostrará el próximo informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA) del INDEC.

“La buena noticia es que los bienes de capital crecieron 11%. Las compras de insumos, en cambio, permanecen estancadas”, señaló Bernini que trabaja sobre un universo de operaciones que representan el 80% del total - no incluye operaciones temporarias, productos que ingresan para ser procesados y reexportados, ni el régimen puerta a puerta- que contabiliza el INDEC.

El repunte de la maquinaria y los equipos representa un cambio respecto de julio, cuando las importaciones de bienes de capital habían caído 7,7% interanual, de acuerdo con un informe de ABECEB basado en los datos oficiales del INDEC.

Sin embargo, la recuperación estuvo concentrada principalmente en los proyectos adheridos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Al excluir esas operaciones, las compras de bienes de capital del resto de las empresas se ubicaron en un nivel similar al de agosto de 2025.

La comparación con los meses inmediatamente anteriores muestra una señal algo más favorable: aun sin considerar el RIGI, las importaciones de maquinaria y equipos quedaron 7% por encima del promedio de los tres meses previos.

De esta manera, los grandes proyectos comenzaron a traccionar las importaciones vinculadas con la inversión, mientras que en el resto del entramado productivo aparece una recuperación incipiente, pero todavía insuficiente para superar los niveles de un año atrás.

Los insumos, sin señales de recuperación

El estancamiento de las compras de insumos representa una señal menos alentadora para la actividad económica que, según anticipan las consultoras privadas alcanzó un mínimo de actividad del año, en julio, con una caída de -0,5% y -1,1%.

A diferencia de los bienes de capital asociados con proyectos de largo plazo, el enfriamiento se asocia a menos demanda de insumos o piezas para los sectores productivos.

Los datos de julio ya habían mostrado un escenario heterogéneo. Las importaciones totales alcanzaron los u$s 6739 millones y cayeron 1,7% interanual, aunque la contracción fue mayor en términos físicos: las cantidades retrocedieron 9,2%, mientras los precios aumentaron 8,4%.

En ese mes, las compras de piezas y accesorios para bienes de capital bajaron 14,9% y las de bienes de capital, 7,7%. Los bienes intermedios, en cambio, crecieron 16,5%, pero el avance estuvo explicado principalmente por una suba de precios del 12,9%.

El informe de ABECEB vinculó esa dinámica con una inversión y una actividad industrial todavía débiles.

El anticipo de agosto sugiere que la inversión importada comenzó a mejorar, apuntalada por el RIGI, pero sin que ese impulso se trasladara todavía a los insumos utilizados por la industria.

Desplome automotriz

La otra señal relevante que detectó Bernini, fue la fuerte contracción de las importaciones de automóviles, que alcanzó el 29% interanual en agosto.

La baja profundizó la tendencia observada durante julio, cuando las importaciones del sector automotor habían retrocedido 13%, hasta los u$s 1259 millones. En ese momento, la caída estuvo explicada por menores compras de vehículos para transporte de mercancías, autos para pasajeros, chasis, partes y neumáticos.

La industria automotriz también mostró señales de desaceleración.
La industria automotriz también mostró señales de desaceleración.

En julio ya se había producido, además, un cambio en la composición de las compras: aumentaron las cantidades importadas de vehículos de pasajeros, pero descendió su precio promedio, al tiempo que avanzaron con fuerza los modelos híbridos y retrocedieron las principales categorías a combustión.

Otro de los rubros que perdió impulso es el de bienes de consumo, que venía mostrando un fuerte crecimiento de las importaciones. En agosto, las compras aumentaron apenas 2% interanual, al pasar de u$s 712 millones a u$s 726 millones.

El dato anticipado sugiere una marcada moderación respecto del dinamismo de los meses anteriores y completa una composición en la que solamente los bienes de capital, impulsados por el RIGI, mostraron una expansión de dos dígitos.

Más divisas

El comportamiento de las importaciones abona la proyección de superávit comercial creciente que anticipan distintos informes privados.

Argentina se encamina a los 33 meses consecutivos de superávit comercial. En el último dato disponible, el INDEC informó que el saldo acumulado durante los primeros siete meses del año fue de u$s 16.038 millones.

Según la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC), la mediana de los analistas privados prevé que las exportaciones alcancen los u$s 101.532 millones, frente a importaciones por u$s 75.424 millones.

De cumplirse la proyección, la Argentina podría finalizar el año con un superávit comercial de u$s 26.108 millones.