

La Unión Industrial Argentina (UIA) le respondió al presidente Javier Milei luego de que en la apertura de sesiones apuntara nuevamente contra el titular del Grupo Techint Paolo Rocca y criticara al sector, y de los comentarios del ministro de Economía, Luis Caputo, tras el cierre de Fate.
“El respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país”, sentencia la carta de la central que conduce Martín Rappallini.
“Es importante señalar que el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”, agregaron.
Además, marcaron que “el respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo”.
Por último, reafirman su vocación de trabajar con el Gobierno, los trabajadores y la sociedad para una economía productiva, moderna e integrada al mundo: “La industria es parte de la solución”.

El comunicado de la conducción industrial se da días después de que el presidente destinara varios mensajes en contra de Paolo Rocca y el titular de Fate y Aluar, Javier Madanes Quintanilla, luego de que anunciara el cierre de su planta de neumáticos.
En la apertura de sesiones, el presidente se dirigió a la oposición y resucitó su crítica hacia Rocca, al referirse a él como “Don Chatarrín de los tubitos caros”.
Además, sugirió que el grupo amenazó con adelantar dividendos. “¿Acaso les parece normal pagar la tonelada de tubo de acero u$s 4000 cuando se paga u$s 1400? ¿Y que si no se accede al capricho, se amenaza con adelantar dividendos para intentar poner en jaque al mercado de cambios?“, sentenció el mandatario en la apertura de sesiones en referencia a Techint.
Además, agregó: “¿Les parece bien pagar los neumáticos tres o cuatro veces más caros, contra la extorsión de tirar 920 trabajadores a la calle, mientras se negocia la protección para el sector de aluminio?“.
Más tarde, consultado en una entrevista por si denunciaría ese movimiento del grupo, sostuvo que no “porque eso no está documentado fácticamente”.
Sobre la denuncia contra Fate, explicó: “El caso de la amenaza fue evidente. Después de años de tener problemas con Fate, usando a los trabajadores de escudos humanos para negociar prebendas, protecciones y demás, como nos negamos a eso, agarró y tiró 900 trabajadores a la calle. Y lo hizo justo el día anterior de tratar la ley laboral”.
El comunicado de la central industrial plantea que, en la transición actual de modelo económico, “muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”.
El planteo surgió después de un encuentro de Uniones Industriales del Norte donde pidieron que se apliquen medidas de aliento para la producción industrial.
La UIA agregó que el sector produce el 19% del PBI, pero aporta el 27% de la recaudación, y que genera el 19% del empleo formal de manera directa.
“Son aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial”, sumaron.
La central reconoce los “avances logrados por el Gobierno” en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas “largamente postergadas”.
“Valoramos la baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional”, subrayaron, pero agregaron que la industria es un sector transable que debe adaptarse a los estándares internacionales “en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros”.
Por eso, marcan, “es fundamental avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas. El objetivo del sector industrial es claro: ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales”.
El Gobierno rápidamente respondió a través del secretario de prensa Javier Lanari, quien en sus redes dijo: “Hablan de “apertura indiscriminada” y “lluvia de importaciones” para sostener los privilegios de los cazadores del zoológico. Por eso dejaron a la economía como la más cerrada del mundo. El curro de prohibir y luego vender libertades".

















