Jubilaciones

Cuentas públicas: ¿la nueva fórmula jubilatoria pone en riesgo el superávit fiscal?

Las modificaciones que dispuso el Gobierno generan cambios en los haberes pero también en las cuentas públicas. Qué cambios genera el esquema anunciado ayer.

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El Gobierno avanzó con la modificación de la movilidad jubilatoria por decreto. Definió que los haberes aumentarán todos los meses, actualizados por el índice de precios al consumidor, para que dejen de perder poder adquisitivo. Analistas aseguran que esto mejorará las jubilaciones en el corto plazo, pero que no recuperarán los puntos perdidos por la inflación. 

Con respecto a las cuentas públicas, siendo las jubilaciones el principal gasto del Estado, las consultoras aseguran que este ítem dejará de caer, pero mantienen la expectativa que se sostendrá el superávit fiscal. 

Los aumentos serán por inflación

A través de un decreto firmado por el presidente, Javier Milei, el Gobierno modificó la forma en que se calculan los aumentos de los jubilados. La fórmula actual, votada por el Congreso a fines del 2020, seguirá vigente hasta junio. Sin embargo, entre abril y junio establecieron una "transición" para los aumentos.

A partir de julio entonces empieza a regir la nueva fórmula. Deja de tener actualización trimestral, para tener subas todos los meses. Los aumentos se regirán por lo que indique la inflación de dos meses previos. Así, en julio las jubilaciones aumentarán según el IPC de mayo, y así sucesivamente. La fórmula actual de movilidad, que dejará de tener vigencia, actualizaba según la variación de la recaudación y de los salarios de dos trimestres anteriores.

El Gobierno determinó que la nueva fórmula este vigente desde julio, y mantener el aumento que ya estaba previsto por ley para junio, para evitar judicializaciones. Sin embargo, en un contexto de elevada inflación, definió adelantar el aumento de junio y establecer una transición.

Transición entre las dos fórmulas

Así, en abril las jubilaciones aumentarán 13,2%, correspondiente a la inflación de febrero. Por ese único mes, se dará un incremento extraordinario de 12,5%. Además, para los haberes mínimos se mantendrá el bono de $70.000 anunciado la semana pasada. 

En mayo, las jubilaciones subirán por la inflación de marzo. En junio mirarán el IPC de abril. Ese mes, compararán aumento acumulado abril-junio por inflación con lo que arroje la fórmula de movilidad: si es menor, lo van a compensar. Si es mayor, no se descuenta. Se espera que no se tenga que compensar: la fórmula "vieja" podría dar un aumento del 40%, mientras que por inflación será 64%, estimó el centro CEPA.

El Gobierno defiende la medida. "El aumento a partir de abril es mensual, ya no tiene el rezago trimestral. Este fórmula, en un contexto de desaceleración inflacionaria, implica una mejora constante. El aumento acumulado en el año representa una suba del 62% (concentrada en marzo-abril)", describió en X el economista Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, Luis Caputo.

Jubilaciones versus inflación: ¿quién gana?

En la carrera entre precios e ingresos, se observa que entre enero y marzo la inflación fue del 55% (estimando una inflación del 14% para marzo, según el REM del BCRA). Mientas que para abril van a haber recibido un aumento del 60%, que surge del 27% que arrojó en marzo la ley, sumado al aumento de abril que será del 26%.

Así, para junio, la jubilación mínima estará en torno a los $215.000, contra los $201.000 si se hubiera mantenido la fórmula actual, según estimaciones del economista Fernando Marull, socio en FMyA. 

En la misma línea, María Castiglioni, directora de C&T, analizó: "Con el DNU, la movilidad le gana a la inflación desde marzo. En junio se recupera el valor real de diciembre del 2023, en agosto ya queda +4% en términos reales. Con la fórmula de Alberto Fernández las jubilaciones caerían en abril y mayo, y la suba de junio implicaría jubilaciones reales casi 13% por debajo de las que da el DNU, y para agosto la brecha sería del 27%". 

Sin embargo, Salvador Vitelli de Romano Group hace una importante observación: "En el corto plazo, la nueva fórmula permitiría una recomposición de los haberes, como también mantener el poder aquisitivo. Con un descenso de inflación, si bien los haberes tenderían a crecer en términos reales, luego se mantendrían estables en un nivel históricamente bajo". 

En esta línea se expresó el centro CEPA: "La propuesta de Milei consolida la brutal pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones, que no pueden aspirar a recuperarse hacia adelante. La inflación creciente del segundo semestre de 2023 y de 2024 llevaron las jubilaciones a casi la mitad de su valor respecto del inicio de 2023. Los jubilados pueden aspirar, en el mejor de lo casos, a que la pérdida se consolide en torno al 25%". 

Sin embargo, Salvador Vitelli de Romano Group hace una importante observación: "En el corto plazo, la nueva fórmula permitiría una recomposición de los haberes, como también mantener el poder aquisitivo. Con un descenso de inflación, si bien los haberes tenderían a crecer en términos reales, luego se mantendrían estables en un nivel históricamente bajo". 

En esta línea se expresó el centro CEPA: "La propuesta de Milei consolida la brutal pérdida del poder adquisitivo de las jubilaciones, que no pueden aspirar a recuperarse hacia adelante. La inflación creciente del segundo semestre de 2023 y de 2024 llevaron las jubilaciones a casi la mitad de su valor respecto del inicio de 2023. Los jubilados pueden aspirar, en el mejor de lo casos, a que la pérdida se consolide en torno al 25%". 

¿Mejora de las jubilaciones deteriora el superávit fiscal?

Las jubilaciones son el principal gasto del Estado. El aumento de marzo que determinó la fórmula (27%) para el período diciembre-marzo, donde la inflación fue del 70% fue determinante para la vuelta del superávit fiscal, producto de la "licuación". Sin embargo, la mejora en el corto plazo no implicará un deterioro en las cuentas públicas, aseguran los analistas.

Castiglioni afirmó: "Esto el Gobierno lo tiene contemplado desde que arrancó con el plan. En estos meses también mejora la recaudacion por retenciones, entre otros, y mas adelante, los ingresos también pueden reaccionar a la mejora de la actividad, vía IVA. Por otro lado, está pendiente de discutir la ley bases y la parte fiscal, que involucra posibles mejoras de ingresos (como Ganancias y blanqueo. El gobierno no va a ceder el resultado fiscal equilibrado".

En tanto, Vitelli consideró: "Se va a frenar la licuación. Como las jubilaciones actualizarán con un rezago, ante eventos de mayor inflación se licúa, pero si la inflación desacelera, se produce un aumento en términos reales. Pero lo sufrido ya fue fuerte y todos los adelantos que hay de abril a junio se producen vía adelanto de la actualización de la fórmula".

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  • ELB

    Eduardo Lopez Becerra

    26/03/24

    El desastre futuro son los bonos que dejaron de lado a mas de dos millones de jubilados. Desastre porque pueden reclamar judicialmente por la cantidad y continuidad de los mismo, aunque se licúen con el tiempo.

    Responder