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El Gobierno volvió a postergar la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, por lo que el aumento que estaba previsto para comenzar a regir el 1° de noviembre ahora quedó diferido hasta el 1° de diciembre de 2026.

La decisión alcanza a la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil y extiende durante todo noviembre los montos impositivos que estaban vigentes bajo el esquema anterior.

La medida fue establecida mediante el Decreto 1305/2026, publicado este viernes 30 de octubre en el Boletín Oficial, que modifica nuevamente el esquema dispuesto originalmente por el Decreto 617/2025 y sus sucesivas modificaciones.

En concreto, la nueva norma extiende hasta el 30 de noviembre de 2026 el período durante el cual se mantienen los montos de los impuestos que estaban vigentes y traslada del 1° de noviembre al 1° de diciembre el inicio de los efectos del incremento pendiente.

El Gobierno vuelve a evitar que todo el ajuste acumulado se traslade de manera inmediata al precio de los combustibles. Foto: Freepik.
El Gobierno vuelve a evitar que todo el ajuste acumulado se traslade de manera inmediata al precio de los combustibles. Foto: Freepik.

Ese aumento corresponde a los montos remanentes de las actualizaciones previstas para los años calendario 2024 y 2025, además de las correspondientes al primer y segundo trimestre de 2026. De esta manera, el Gobierno vuelve a evitar que todo el ajuste acumulado se traslade de manera inmediata al precio de los combustibles.

La normativa establece que los montos fijos de estos impuestos deben actualizarse de manera trimestral en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el INDEC. Sin embargo, durante los últimos meses el Ejecutivo fue modificando el cronograma de entrada en vigencia de esas actualizaciones.

La última postergación había sido dispuesta a fines de septiembre, cuando el Gobierno había trasladado el aumento al 1° de noviembre. Con el nuevo decreto, noviembre también quedará cubierto por el esquema impositivo vigente y el incremento acumulado comenzará a aplicarse recién desde diciembre.

Por qué el Gobierno vuelve a postergar el aumento

En los fundamentos de la medida, el Poder Ejecutivo sostuvo que el objetivo es “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”. Bajo ese argumento, vuelve a diferir el impacto de la actualización impositiva sobre los precios finales de los combustibles.

El decreto recuerda que los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono cuentan con montos fijos en pesos por unidad de medida, que deben actualizarse trimestralmente de acuerdo con la evolución del IPC. También contempla un monto diferencial para el gasoil destinado al área de influencia de la Patagonia.

El mecanismo de actualización surge del Decreto 501/2018, que establece que los montos deben actualizarse en enero, abril, julio y octubre de cada año, tomando como referencia la variación del IPC correspondiente al trimestre calendario previo.

Sin embargo, desde 2025 el Ejecutivo fue modificando sucesivamente las fechas en las que esos incrementos debían trasladarse efectivamente a los combustibles. El nuevo Decreto 1305/2026 vuelve a extender ese cronograma.

Cuándo comenzaría a regir el aumento de los combustibles

Con la nueva modificación, durante todo noviembre de 2026 la nafta y el gasoil continuarán alcanzados por los montos impositivos que estaban vigentes. El aumento pendiente quedó establecido, por ahora, para comenzar a aplicarse desde el 1° de diciembre de 2026.

La modificación alcanza a los incrementos remanentes derivados de las actualizaciones correspondientes a 2024, 2025 y los dos primeros trimestres de 2026, que habían quedado parcialmente postergados por las normas anteriores.

Así, el Gobierno vuelve a ganar un mes antes de trasladar a los surtidores la actualización impositiva acumulada. El nuevo cronograma deja diciembre como la próxima fecha prevista para el aumento, aunque el antecedente de sucesivas postergaciones mantiene abierta la posibilidad de que el Ejecutivo vuelva a modificar el calendario.