El canciller Pablo Quirno y su par brasileño, Mauro Vieira, coincidirán este viernes y sábado en Atlanta, EE.UU., en la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 que preside el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Será el primer cruce diplomático entre ambos gobiernos desde la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil a través de Puerto Iguazú.

El anfitrión del encuentro no es un actor ajeno al caso. El alfil de Donald Trump fue señalado como uno de los impulsores del operativo que llevó al excandidato presidencial brasileño hasta Miami. El propio Trump dijo a periodistas que aprobaba la llegada de Bolsonaro a Estados Unidos, y el Departamento de Estado anunció visas para el senador y su familia.

La agenda oficial del G20, que se desarrollará el 30 y 31 de octubre, gira en torno a la cooperación económica y de seguridad, las crisis geopolíticas que impactan en la energía, los alimentos y las cadenas de suministro, y la preparación de la cumbre de líderes que Trump encabezará en 2026. En la Cancillería no dejaron trascender si el caso Bolsonaro formará parte de las conversaciones en los márgenes del encuentro pero sí señalaron que por ahora no está prevista una reunión bilateral con el par brasileño.

El secretario de Estado, Marco Rubio, junto a Milei, Quirno y Caputo en Nueva York
El secretario de Estado, Marco Rubio, junto a Milei, Quirno y Caputo en Nueva York

El encuentro de Atlanta es la reunión de cancilleres que prepara la cumbre de presidentes del G20, que este año organiza Estados Unidos en Miami. Washington definió esa presidencia con un criterio propio: en diciembre del año pasado, Rubio anunció que Sudáfrica no sería invitada a los encuentros de 2026 y que en su lugar se sumaría Polonia.

La decisión fue el desenlace de un conflicto que Trump abrió con el gobierno sudafricano, al que acusó, sin presentar pruebas, de perseguir a la población blanca, en particular a los granjeros afrikáners, y cuyo régimen de expropiación de tierras cuestionó. Por esa disputa, Trump no asistió a la cumbre de presidentes del G20 que se realizó en Johannesburgo en noviembre de 2025. En sintonía, Milei tampoco viajó y envió a Quirno en su lugar.

Javier Milei presente el G20 en Río de Janeiro.
Javier Milei presente el G20 en Río de Janeiro.

El segundo cruce llegará la semana próxima en Madrid, donde el 4 y 5 de noviembre se celebrará la 30° (XXX) Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. Según confirmó El Cronista, Milei viajará a la capital española, mientras que Lula no asistirá y Brasil estará representado por Vieira. El Presidente y el canciller brasileño compartirán el plenario y el líder argentino se evitará tener el cara a cara con Lula. Desde Brasil aseguraron que la ausencia del presidente brasileño es por motivos de “agenda”.

La cumbre, que preside el rey Felipe VI, también tiene sus propias tensiones para el Presidente. El anfitrión político será el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a quien Milei calificó de “ladrón corrupto” en su visita anterior a Madrid, hace dos semanas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España respondió entonces que se trataba de un comportamiento “indigno”. Además, la Casa Real rechazó concederle una audiencia oficial, un formato que reserva para las visitas de Estado. La presencia de Milei marcará un cambio respecto de 2024: a la cumbre de Cuenca, en Ecuador, no asistió y la Argentina estuvo representada por un embajador.

Lula da Silva, en el cierre de la caravana del PT por San Pablo, un día antes de la elección
Lula da Silva, en el cierre de la caravana del PT por San Pablo, un día antes de la elecciónTwitter

En el Gobierno apuestan a que la escalada pierda intensidad en los próximos días. “Hay que resistir hasta que llegue el Papa”, resumieron fuentes al tanto de las conversaciones, consultadas por El Cronista. El papa León XIV llegará al país el domingo 8 de noviembre, desde Montevideo, y permanecerá hasta el miércoles 11. Ese mismo domingo por la tarde se reunirá con Milei en la Casa Rosada. En el oficialismo esperan que la visita desplace el tema Brasil a otro plano, mientras avanzan las investigaciones judiciales.

De todos modos, el Gobierno deberá sostener la defensa legal del paso de Bolsonaro por el país frente al Congreso durante el mes de noviembre, ya que este mismo jueves desde Casa Rosada confirmaron que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, dará su primer informe de gestión en el Senado.

Este jueves, en Rosario, Santilli ya habló por primera vez del tema: “Entró por Migraciones, no tenía impedimentos de Interpol. Esa es la conclusión clara”. Según el funcionario, el excandidato “ingresó con la documentación correspondiente, en regla y terminó saliendo en avión”. “Si un ciudadano ingresa sin ninguna limitación y se va sin ninguna limitación…”, agregó. Consultado sobre el impacto de la derrota de Bolsonaro, respondió: “Es un tema que lo tiene que analizar otro. El impacto de Brasil es de Brasil”.

Santilli deberá ampliar esas respuestas ante los senadores que probablemente le presenten preguntas sobre el operativo Bolsonaro. Por caso, la convocatoria al informe surgió después de que el bloque justicialista que conduce José Mayans impulsara que cumpla con el artículo 101 de la Constitución y se presente el 18 de noviembre. Santilli no concurre al Parlamento desde hace 16 meses.

Flávio Bolsonaro llegó a Miami luego de escapar de Brasil a través de Argentina.
Flávio Bolsonaro llegó a Miami luego de escapar de Brasil a través de Argentina.Reuters

En Diputados, la ofensiva opositora fue más amplia. El bloque de Unión por la Patria, que preside Germán Martínez, acordó pedir la interpelación de Santilli, de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y de Quirno, en los términos del artículo 71 de la Constitución, para que expliquen las circunstancias del ingreso y la salida del excandidato brasileño. El bloque también reclamará que el Ejecutivo responda con urgencia los pedidos de informes presentados y que el Gobierno haga un reconocimiento público del triunfo de Lula.

Desde Provincias Unidas presentaron un proyecto para interpelar a Quirno con un cuestionario de 91 preguntas. El texto pide saber qué documentación presentó Bolsonaro en el Puente Tancredo Neves, qué organismos autorizaron el vuelo de Baires Fly, si el asesor presidencial Santiago Caputo estuvo en el aeropuerto de Puerto Iguazú y “si hubo comunicaciones entre funcionarios argentinos y autoridades brasileñas”.

“La política exterior no puede ser un club de amigos de la ultraderecha que se cubren entre ellos”, sostuvo el diputado Pablo Juliano. En la misma línea avanzaron el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, y el diputado socialista Esteban Paulón. Todas las interpelaciones requieren que la oposición reúna los votos necesarios en el recinto y en el Gobierno están confiados en que esas iniciativas van a “quedar en la nada”. El tiempo acotado de las sesiones ordinarias les juega a favor, en ese sentido.

El frente judicial también suma capítulos: tanto desde el juzgado federal Puerto Iguazú como en Comodoro Py los fiscales implicados en las causas presentadas pidieron informes a distintos organismos oficiales para determinar cómo fue el ingreso de Bolsonaro al país para corroborar que no haya habido ningún impedimento legal. Hasta ahora, la Dirección Nacional de Migraciones se limitó a defender que la familia Bolsonaro hizo el pase “con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”.

Las reuniones de Atlanta y Madrid llegarán en el punto más bajo de la relación bilateral. Brasil rebajó el vínculo al nivel de encargados de negocios en agosto, después de los insultos de Milei a Lula en San Pablo, y la Argentina sigue siendo el único país sudamericano que no reconoció formalmente la reelección del líder del PT. En las últimas horas, el propio Lula le agradeció al expresidente Mauricio Macri su saludo y recordó “los tiempos en que las diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y resolvían de manera civilizada y republicana”.