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Fiplasto, la fabricante de tableros de madera que tuvo a Marcelo Mindlin entre sus principales accionistas, acordó la venta de un campo de casi 384 hectáreas en Timbúes, Santa Fe, por u$s 22,36 millones. La propiedad se encuentra sobre el corredor agroexportador del río Paraná, en una de las principales zonas portuarias del país.

El acuerdo fue informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el 28 de octubre. La compañía, actualmente presidida por Ricardo Torres, precisó que el predio tiene potencial para el desarrollo de actividades portuarias.

Del monto total, ya cobró un anticipo de u$s 2,5 millones y recibirá una suma equivalente cuando se concrete la escritura. Los u$s 17,36 millones restantes se pagarán en ocho cuotas semestrales.

La operación se suma a otras ventas de tierras con las que la empresa busca obtener fondos. En su último ejercicio anual, cerrado en junio de 2026, perdió $ 9979 millones, afectada por la caída de la demanda de tableros y la mayor competencia de productos importados.

Fiplasto
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Una zona que atrae inversiones millonarias

Timbúes forma parte del cordón industrial y portuario de Rosario, donde se concentra buena parte de la actividad agroexportadora del país. La localidad santafesina alberga grandes complejos dedicados a la molienda de soja, el almacenamiento de granos y la exportación de aceites y harinas.

En los últimos años, despertó el interés de empresas que buscan ampliar sus instalaciones o construir nuevas terminales portuarias.

En julio de 2026, Molinos Agro, la empresa de la familia Pérez Companc, y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) anunciaron una inversión superior a u$s 500 millones para construir una planta de molienda de soja.

El proyecto se desarrollará sobre un predio de la cooperativa, que ya cuenta con un puerto, instalaciones de descarga y servicios para la actividad industrial. Tendrá capacidad para procesar 15.000 toneladas diarias.

Molinos Agro tendrá una participación del 65% y utilizará inicialmente unas 10.000 toneladas diarias de esa capacidad. Actualmente procesa 20.000 toneladas por día en San Lorenzo, por lo que la nueva planta le permitirá aumentar un 50% su capacidad de molienda.

La construcción demandará aproximadamente tres años, aunque todavía no se anunció una fecha para el inicio de las obras.

Antes de asociarse con ACA, la empresa de la familia Pérez Companc había presentado otro proyecto en Timbúes, con una inversión estimada en u$s 800 millones.

La compañía compró unas 150 hectáreas y obtuvo autorización comunal para desarrollar un complejo industrial y portuario con nuevas líneas de molienda, silos y muelles para grandes buques. Sin embargo, decidió avanzar primero con ACA y reservar esos terrenos para futuras ampliaciones u otros destinos.

Terminales y Servicios también proyecta construir un nuevo puerto en esa zona. La compañía, propiedad del empresario Juan Manuel Ondarcuhu, obtuvo en noviembre de 2025 la aprobación para incorporar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) una inversión de aproximadamente u$s 277 millones. El desarrollo, denominado Terminal Timbúes, estará destinado al almacenamiento y movimiento de fertilizantes, minerales de hierro, productos siderúrgicos, granos y combustibles.

El complejo contará con accesos ferroviarios de trocha ancha y angosta, conexiones viales y un sector para la recepción de barcazas. Además, contempla una reserva natural protegida de 70 hectáreas y un parque solar propio.

La inversión había sido anunciada originalmente en marzo de 2024 por u$s 550 millones, pero el monto informado al aprobarse su ingreso al Régimen fue menor.

Louis Dreyfus Company amplió su complejo agroindustrial de Timbúes con una nueva línea de molienda que comenzó a operar en 2026. La incorporación permite procesar hasta 3000 toneladas diarias de semillas adicionales, entre ellas camelina, carinata, canola y girasol, durante los períodos de menor actividad estacional.

La empresa ya contaba con una capacidad de molienda de 7000 toneladas diarias de soja. Con el nuevo equipamiento podrá obtener aceites destinados a la elaboración de combustibles sostenibles para la aviación y otros biocombustibles, además de harinas utilizadas en la alimentación animal.

En la localidad también tienen instalaciones COFCO International, Renova y Aceitera General Deheza (AGD).

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Una nueva venta de tierras para reducir su deuda

Fiplasto viene desprendiéndose de parte de sus activos inmobiliarios desde hace varios años. La operación de Timbúes es la de mayor monto anunciada y se produce mientras la empresa evalúa cambios en su actividad industrial.

Fuentes cercanas a la compañía afirmaron que “este capital es muy importante para robustecer la posición financiera y trabajar en relocalizacion y optimización de la actividad industrial, para ser más eficientes en una economía abierta y competitiva”.

En febrero de 2026, vendió 493 hectáreas en Ramallo, provincia de Buenos Aires, por u$s 3,2 millones. Meses después, se desprendió de otras 317 hectáreas en Andino, Santa Fe, por u$s 3,6 millones. El valor por hectárea pasó de u$s 6500 a u$s 11.475 entre ambas operaciones.

Durante 2025 también había vendido propiedades por más de u$s 5 millones. Con las transacciones realizadas entre ese año y 2026, obtuvo cerca de u$s 12 millones, sin contar los u$s 22,36 millones acordados por el último inmueble.

En Timbúes ya había concretado otra operación en 2023, cuando acordó la venta de aproximadamente 365 hectáreas a Agricultores Federados Argentinos (AFA) por u$s 12 millones. Los terrenos no estaban destinados a la producción industrial ni forestal.

Fiplasto
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El cambio de dueños

Marcelo Mindlin ingresó a la compañía en julio de 2023, cuando encabezó un grupo de inversores que compró más de 74 millones de acciones Clase B, equivalentes al 57,2% del capital social, por más de u$s 12 millones. La operación se realizó por fuera de Pampa Energía, el grupo energético que preside el empresario.

Hasta entonces, la fabricante de tableros pertenecía al grupo FV, también dueño de Ferrum y controlado por la familia Viegener.

De la compra participaron su hermano Damián y varios ejecutivos vinculados a Pampa Energía, entre ellos Gustavo Mariani, CEO de la energética; Horacio Turri, director ejecutivo de Exploración y Producción; Ricardo Torres, Javier Douer, Carolina Sigwald, Gerardo Tabakman, Leandro Montero y Ciro Echesortu.

Mindlin se convirtió en el mayor accionista individual, con una participación superior al 12%. Lo seguían Torres y Echesortu, con tenencias cercanas al 11,5% cada uno. Torres, integrante del grupo fundador de Pampa Energía y expresidente de Edenor, asumió la presidencia de Fiplasto. Actualmente también ocupa la vicepresidencia ejecutiva de la energética.

Entre los activos de la fabricante se encontraban más de 2500 hectáreas de campos forestales, que habían despertado el interés de los compradores. Al anunciar la adquisición, los nuevos accionistas señalaron que esas tierras podían contribuir a sus objetivos de reducción de emisiones y carbono neutralidad.

Menos de dos años después, Mindlin vendió la totalidad de sus acciones y dejó de ser accionista de Fiplasto. La salida fue comunicada a la CNV el 27 de junio de 2025, aunque no se informó el monto de la operación, quién adquirió los títulos ni los motivos de la decisión.

En esa misma presentación, la empresa notificó que Ricardo Torres había incorporado 16.032.408 acciones y elevado su participación al 25,62% del capital social y de los votos, convirtiéndose en el principal accionista individual.

La caída de las ventas y las pérdidas millonarias

Fiplasto cerró su último ejercicio anual, en junio de 2026, con pérdidas por $ 9979 millones, si se incluyen los resultados de Cuyoplacas, la fabricante de muebles que compró a fines de 2024.

Durante el último año, las ventas de tableros de madera en el mercado argentino cayeron un 24%, mientras que las exportaciones crecieron un 146%. La compañía atribuyó la caída de las ventas locales a la menor demanda de clientes industriales y distribuidores, además de la competencia de productos importados.

En junio de 2024, suspendió durante 21 días la producción en su fábrica de Ramallo, provincia de Buenos Aires, por la caída de la demanda.

La empresa también buscó ampliar sus mercados de exportación, incorporó nuevos productos y comenzó a vender a través de Mercado Libre. Además, sumó a Roca Argentina como cliente y amplió su relación comercial con Ferrum.

En diciembre de 2024, compró el 81,83% de Cuyoplacas, la fabricante mendocina de muebles Platinum y tableros melamínicos. Con esta adquisición amplió su presencia en el mercado de muebles listos para armar.

Actualmente, Mendoza concentra la producción de muebles de mayor escala, mientras que en Ramallo se fabrican productos de Fiplasto y algunas líneas de Platinum. En Vedia, la empresa avanza con una reconversión hacia la fabricación de muebles para proyectos de arquitectura y pedidos específicos.