

La final del Mundial 2026 entre Argentina y España pondrá en juego mucho más que la gloria de alzar el trofeo más codiciado del deporte. Para el conjunto nacional, el duelo decisivo en Norteamérica representa la inmejorable oportunidad de romper una barrera histórica y defender con éxito el título conseguido cuatro años antes en Qatar.
De lograrlo, el equipo escribirá su nombre en la página más exclusiva de la historia del fútbol.
Hasta el momento, el hito de ganar la Copa del Mundo en dos ediciones consecutivas es un privilegio que pertenece únicamente a dos selecciones. A lo largo de los casi cien años de vida que tiene el certamen organizado por la FIFA, retener la corona ha demostrado ser una misión casi imposible que solamente Italia y Brasil lograron materializar en el siglo pasado.
El primer país en conseguir esta proeza fue Italia en los albores del torneo. Bajo la estricta conducción táctica del entrenador Vittorio Pozzo y con Giuseppe Meazza como figura estelar, la Azzurra se consagró campeona ante su público en la edición de 1934 y repitió el festejo cuatro años más tarde en el Mundial de Francia 1938 al vencer a Hungría en la final.
Tuvieron que pasar más de dos décadas para que el planeta fuera testigo de un nuevo bicampeonato, esta vez de la mano del seleccionado sudamericano. Brasil deslumbró al mundo al coronarse en Suecia 1958 con la irrupción de un joven Pelé, y revalidó su dominio absoluto en Chile 1962, donde un brillante Garrincha asumió el liderazgo del equipo tras la temprana lesión de “O Rei”.

Desde aquella consagración brasileña en Santiago hace más de seis décadas, ninguna otra nación pudo retener la copa. El caso más reciente de un campeón que arañó la hazaña fue Francia, que llegó a la final en 2022 para intentar defender el título de Rusia 2018, pero cayó por penales precisamente ante Argentina. Ahora, el destino ubicó a la Albiceleste en ese mismo escenario.
Una victoria ante España no solo bordaría la cuarta estrella en el escudo argentino. Significaría también igualar el récord de aquellas míticas generaciones de Italia y Brasil, rompiendo una sequía global de 64 años sin campeones consecutivos e instalando a este plantel de manera definitiva en el Olimpo de las grandes leyendas del fútbol mundial.
El increíble logro por el que va Scaloni: ¿cuántos técnicos ganaron dos Mundiales?
Además de buscar el bicampeonato para la Selección, Lionel Scaloni está a las puertas de una marca personal extraordinaria. Si Argentina supera a España en la final, se convertirá en el segundo entrenador en la historia en ganar dos Copas del Mundo consecutivas, un hito que hasta ahora le pertenece en absoluta soledad al italiano Vittorio Pozzo.

Pozzo forjó este récord inalcanzable al coronarse en las ediciones de 1934 y 1938, apoyado en un estilo de conducción de estricta disciplina militar. Desde aquella gesta lograda hace 88 años, ningún otro director técnico pudo repetir la vuelta olímpica. Incluso cuando Brasil logró el bicampeonato mundial en 1958 y 1962, lo hizo bajo el mando de dos entrenadores distintos: Vicente Feola y Aymoré Moreira.
Al clasificar a esta instancia decisiva, Scaloni ya ingresó a un grupo muy selecto. Es apenas el quinto técnico en disputar finales mundiales seguidas, igualando los registros del propio Pozzo, Carlos Bilardo, Franz Beckenbauer y Didier Deschamps. De conseguir el triunfo definitivo, dejará de perseguir la historia para escribir su nombre junto a la máxima leyenda táctica del certamen.














