Reutemann, el conflicto con el campo y el cartel que el Gobierno no quiere ver

"Vi algo que no me gustó". Quizá esa frase entre pocas otras, dada su característica economía de palabras, haya sido la que marcó la trayectoria política de Carlos Reutemann.

Fue, en definitiva, la que utilizó para explicar su freno repentino en la carrera que le prometía alcanzar la "corona" en su especialidad, el premio mayor. Algo que curiosamente le fuera esquivo en la Fórmula Uno, donde descolló como deportista y, contrariamente, prefirió no mirar los mensajes que no eran de su agrado, particularmente los carteles que le supo mostrar la escudería Williams en 1981 para que le diera paso en Brasil a su compañero de equipo Alan Jones, pero que el santafesino prefirió ignorar.

Sin embargo, en aquel 2002 Reutemann decidió no seguir corriendo, se quedó en los boxes provinciales y dejó a Eduardo Duhalde con la oferta de una candidatura presidencial en la mano. 

La misma que luego de que tampoco fuera aceptada por el ya fallecido José Manuel de la Sota, terminó por encontrar un representante en el santacruceño Néstor Kirchner. Un hecho que, finalmente, abrió el camino a un espacio que se fortaleció rápidamente, extendió su alcance a nivel nacional y hoy ostenta el poder en la Casa Rosada, lugar que ya ha habitado durante 14 de los últimos 18 años.

Con ese kirchnerismo Reutemann supo convivir hasta que el ex gobernador de Santa Fe y por entonces senador nacional vio algo que no le gustó: la resolución 125, que establecía las retenciones móviles a las exportaciones agropecuarias. 

La misma de la que hace solo 20 días se cumplieron 13 años desde su anuncio en cadena nacional por parte de Cristina Kirchner, un mes antes de que fuera rechazada definitivamente en el Senado, tras la maratónica y tensa sesión definida por Julio Cobos, que contó con el ex corredor del lado del voto "no positivo".

Curiosa mueca del destino, el corazón de Lole dejó de latir en tiempos en que Cristina, ahora como Vicepresidenta, ocupa aquella silla de Cobos al tener la responsabilidad de estar al frente de esa Cámara Alta, lugar en el que el ex piloto, político y productor agropecuario de Santa Fe permaneció en silencio primero como oficialista exiliado -"me mandaron a Siberia", dijo- y en los últimos años, como integrante de Juntos por el Cambio.

Días en los que vuelve a crecer la protesta del sector rural contra el Gobierno, que pese a la pandemia proyecta concretar el viernes 9 de julio una fuerte movilización en San Nicolás, en este caso por la reiterada restricción a la exportación de carne, que no solo afecta la producción ganadera sino que, según advierten en el sector, dista de haber alcanzado el efecto buscado por el Gobierno para contener a la elevada inflación.

Una política que expande la grieta y, como le pasó a Reutemann en su momento, hasta pone en una difícil posición a gobernadores y dirigentes oficialistas de las provincias agropecuarias, sobre todo en plena carrera electoral. Y no son pocos los que asoman el cartel en la pista.

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