Zoom editorial

La Argentina que viene: ajuste, cepo, estanflación y 'roll over' de la deuda

"No hay más plata, corten otros gastos y paguen los aguinaldos". La frase que el presidente electo Javier Milei repite a cada instante para recalcar que no habrá más envíos discrecionales a las provincias, marca lo que será  el inicio de la gestión de Luis Caputo, al frente del Ministerio de Economía.

Confirmado ya por el futuro mandatario, Caputo avanzará con el plan para retirar los pasivos remunerados del Banco Central que se están transformando de Leliq a pases y, fundamentalmente, activará un fuerte ajuste del gasto que hará convivir en el primer semestre a una elevada inflación con un retracción de la actividad, lo que en los manuales económicos se denomina como un escenario de estanflación.

Y con las arcas vacías y muchas cuentas por levantar, acercará el valor del dólar oficial al del CCL, de manera de acotar la brecha, pero mantendrá el cepo cambiario hasta que la política contractiva permita equilibrar las cuentas fiscales, para que no se produzca una caída brutal en la demanda de pesos que alimente una hiperinflación.

Esa es la hoja de ruta que se quedó trabajando en Washington junto al próximo jefe de Gabinete, Nicolás Posse, con el Fondo Monetario Internacional, mientras Milei retornaba al país para ser proclamado  Presidente electo por la Asamblea Legislativa, luego que la comitiva que incluyó a quien será embajador en los Estados Unidos, Gerardo Werthein, tendiera líneas con la Casa Blanca y el propio organismo. 

El objetivo del gobierno entrante es que el FMI le habilite un roll over de la deuda y mantener las condiciones del acuerdo vigente, de manera que el hecho de avanzar en el cumplimiento de las metas, le permita mostrarse en condiciones de acceder a 15.000 millones de dólares del Fondo de Resiliencia con los que revertir el rojo de las reservas del Banco Central.

Las encuestas le muestran un fuerte apoyo de su electorado para llevar adelante el ajuste de las cuentas, pero con más de 40% de la población en la pobreza, el costo social de un escenario estanflacionario puede ser muy oneroso para un Gobierno que necesitará negociar en el Parlamento el tratamiento de las reformas que planea llevar a la práctica, más allá de la ley ómnibus que enviará en extraordinarias para el inicio de la gestión. 

Es por eso que, a pesar de la pulseada con los movimientos sociales, el propio Milei reconoció que dejará abierta la billetera para "atender a los caídos" desde el Ministerio de Capital Humano. Mantener baja la conflictividad será clave para la suerte de su gestión.

Temas relacionados
Más noticias de estanflación
Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.