ENFOQUE

A la espera de saber si alguien canta los 40

Hace unos años, un consultor experimentado en estrategias electorales lo describía del siguiente modo: un resultado electoral no es bueno o malo per se, sino que es mejor o peor de los que se esperaba. En las primarias del 12 de septiembre se estará jugando buena parte de este proceso electoral de medio término, porque el escenario dejará de ser potencia para pasar a ser acto. Las expectativas le dejarán lugar a la realidad, y ya no habrá más especulaciones, sino votos constantes y sonantes que nos dirán con mucha precisión cuánto vale cada uno.

Las expectativas juegan un rol importante en los procesos electorales, sobre todo cuando estos se desarrollan en un ciclo de doble vuelta, como es el caso argentino con este sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Esta suerte de simulacro que realizamos dos meses antes de la elección general, aporta mucha información al votante, permitiendo la reorientación de su voto y provocando eventuales cambios en el resultado original. Por ello las expectativas pueden jugar un rol preponderante, premiando o castigando a aquellos que estén por encima o por debajo de lo que se esperaba en esa primera vuelta electoral. Y si no, vale recordar aquella máxima de Thomas Fuller de que lo bueno no es bueno cuando se esperaba lo mejor.

De modo que, a un mes para las PASO, ya tenemos más en claro cuáles son las expectativas que se han ido construyendo sobre el escenario electoral, a fuerza de encuestas, y de opiniones de encuestas que muchas veces dejan trascender los mismos protagonistas. Veamos algunas certezas que nos fueron dejando las investigaciones.

El Gobierno sacará menos votos que en 2019. Esta expectativa, que surge de las mediciones de intención de voto, es consistente con lo sucedido en estos 20 meses desde el inicio del ciclo del Frente de Todos. Los resultados de gestión no invitan a pensar que el Gobierno pueda igualar o mejorar su cosecha de dos años atrás. La duda es cuántos votos perderá el Gobierno. Allí la barrera simbólica pareciera ser el 40% de apoyo electoral a nivel nacional. No solo porque un nivel inferior a ese pondría en riesgo la posibilidad de llegar al quórum en la cámara de diputados (el objetivo buscado), sino porque cualquier numero a nivel nacional que empiece con 3, por más que sean treinta y largos, empezaría a abrir la puerta para que la oposición pueda arrebatarle la elección nacional. De modo que, cualquier cosa que esté por encima del 40% será un gran resultado para el Frente de Todos, todo lo que esté por debajo de ese nivel, será señal de alarma de cara a la elección general.

El Gobierno ganará la provincia de Buenos Aires. También los números muestran, de manera consistente, una ventaja del Frente de Todos en el distrito sobre Juntos. Un margen que es inferior a la observada en 2019, pero que es ventaja al fin. Aquí el asunto será conocer la dimensión de esa ventaja. Si es corta (menos de 5% de diferencia), entonces la elección quedará abierta de cara a las generales, por la posibilidad de que veamos un reacomodamiento de los apoyos como consecuencia del voto estratégico (voto útil). Los antecedentes nos muestran que las PASO han funcionado en la provincia como una instancia ordenadora del voto antiperonista (o anti K para ser más preciso). Pero Juntos deberá quedar cerca para incentivar ese voto estratégico. Si la distancia es amplia a favor del Frente de Todos, desaparecerá el incentivo para migrar, sobre todos entre los votantes de los partidos de derecha, que son los que muestra un sentimiento más refractario hacia un triunfo del Frente de Todos.

A pesar de su menor caudal electoral, el oficialismo proyecta estar ligeramente por encima del 40%. Nuevamente el 40% se constituye como una barrera simbólica. Será difícil ver una derrota del oficialismo sacando menos que eso en PBA, de modo que la oposición deberá hacer la mejor elección de su historia reciente en la provincia, para poder arrebatarle el triunfo al Frente de Todos.

El Gobierno perderá la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y ¿Santa Fe? También las expectativas sobre el desempeño del oficialismo en el resto de los principales distritos anticipan nuevas derrotas en la zona central del país. También se podría sumar derrotas del oficialismo en Entre Ríos y La Pampa -aunque esta última menos probable-. Si todo ello sucede, se repetirá esa característica reiterada de los últimos procesos electorales, de un mapa pintado de color opositor en la franja media. Esta situación estará acompañada por los habituales triunfos del oficialismo en las provincias del norte y del sur. Aunque en este último caso, el sur es también una incógnita por la forma en que la crisis golpeó el turismo y a algunas industrias relevantes de esta zona del país.

En definitiva, el 12 de septiembre las expectativas se verán las caras con la realidad, y el escrutinio provisorio definirá qué tan sorpresivo terminarán siendo los resultados de esta suerte de primera vuelta electoral. Una sorpresa que pudiera estar marcada por la potencia que tendrá, como en el tute, el que pueda cantar las 40, o lo que es lo mismo, contar con más del 40% de los votos. Una cifra que pudiera definir con claridad al ganador a nivel nacional, y una cifra que será necesaria superar para poder quedarse con el triunfo en la provincia de Buenos Aires, los dos resultados que todos miraremos, el próximo 14 de noviembre por la noche, cuando todo este festival haya terminado. 

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Comentarios

  • MR

    matias rodriguez

    14/08/21

    Si despues del desastre en todo sentido del gobierno sigue sacando un 40 o cercano porciento estamos realmente condenados como pais y sociedad

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  • AMF

    Adriana Marcela Fernandez

    12/08/21

    Al que se le deben ?cantar LAS cuarenta? es al autor de la nota por burro e ignorante: 1°) Porque desde el titulo que usó se advierte su ignorancia: la expresión correcta que debió usar de acuerdo al significado y origen de la expresión es ?cantar LAS cuarenta? y no ?cantar los cuarenta? (ver entre otras explicaciones, https://dle.rae.es/cuarenta https://www.lexico.com/es/definicion/cantar_las_cuarenta ; https://www.wordreference.com/es/en/translation.asp?spen=cantar+las+cuarenta , https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/cantar-las-cuarenta-y-otras-frases-que-dejo-el-tute-cabrero-nid2187713/ ) 2°) Porque el encuestador macrista Lucas Romero no se destaca precisamente por la brillantez de sus analisis politicos ni por los aciertos de sus ?predicciones? electorales: en 2019 afirmaba (https://pablorossi.cienradios.com/elecciones-2019-los-dos-espacios-mayor-intencion-voto-oficialismo-kirchnerismo/ ) que el ballottage entre Macri y Cristina Kirchner, ?no es sólo el mejor escenario para el Gobierno sino el más probable?., que existía una ?alta probabilidad de chance de reelección del Gobierno? de Macri, y que ?la gobernadora María Eugenia Vidal muestra un diferencial levemente negativo con un -0,4? , entre otras perlitas. EL DURO CHOQUE DE CALESITA CON LA REALIDAD desnudó lo DELIRANTE de sus pronósticos: Macri perdio en primera vuelta, sin necesidad de ballottage alguno, y por paliza en casi todo el país, y Kicillof le sacó más de 15 puntos de ventaja a Vidal. Pero lo peor es que después de semejante papelón no encontro mejor forma de ?justificar? sus escandalosas fallas predictivas que diciendo "Lo que explica semejante desviación es que hay una porción del electorado que no estuvo contemplado. Y fue el de menores recursos, que representa el 50% de los votos". Brother, si en tus encuestas y mediciones no contemplaste el ?sector de menores recursos que representa el 50% de los votos? es mejor que te dediqués a vender estampitas en el subte?TREMENDO LADRI ¡¡¡

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