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La chocolatería Moala llegó a Buenos Aires y propone una experiencia donde el chocolate convive con el diseño y una identidad visual única.

Con locales ya establecidos en Ushuaia y El Calafate, cuentan con productos especiales para cada ciudad que se exhiben como piezas de colección.

Una chocolatería que produce más de 16 toneladas de chocolate al año

La chocolatería creada en Ushuaia durante pandemia produce más de 16 toneladas de chocolate al año y cuenta con una amplia gama de prodcutos entre trufas, bombones, tabletas y figuras de chocolate.

La identidad de Moala combina la técnica chocolatera, materia prima de origen internacional y rellenos artesanales para conseguir productos de la más alta calidad. El cacao proviene de África Occidental y Sudamérica, mientras que las coberturas son seleccionadas en Bélgica, Francia y Ecuador.

Desde el fin del mundo a Buenos Aires | La chocolatería de autor que produce 16 toneladas al año con diseños inspirados en la Patagonia.
Desde el fin del mundo a Buenos Aires | La chocolatería de autor que produce 16 toneladas al año con diseños inspirados en la Patagonia.IG | @moala.chocolates

El nuevo local ubicado en El Salvador 4723 destaca por tener un sector de producción a la vista donde se puede apreciar el proceso de elaboración, desde las terminaciones hasta las pinceladas.

Un chocolate con diseños representativos de cada ciudad argentina

Los artistas y diseñadores de Moala proponen un cruce entre el arte y el chocolate para dar paso a productos con identidades particulares de cada territorio.

Entre sus productos más conocidos están la oveja de El Calafate, el pingüino de Ushuaia y ahora la vaca de Buenos Aires, figuras que representan el espíritu de cada ciudad.

Pingüino de chocolate inspirado en Ushuaia.
Pingüino de chocolate inspirado en Ushuaia.IG | @moala.chocolates

Otros de los productos destacados son las cajas vaquitas, las tabletas personalizadas, las cajas premium y las colecciones de bombones desarrolladas especialmente para el nuevo local.

IG | @moala.chocolates

“Nacimos en Ushuaia, pero nuestro diferencial nunca fue solamente el lugar donde estamos. Lo que nos interesa es la libertad creativa que surge de crear lejos de las fórmulas tradicionales. Eso es lo que intentamos transmitir en cada producto, cada colección y cada espacio”, detalla el maestro chocolatero Adrán Ramírez Cantarell.