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Dos terrenos ubicados en Catalinas II salieron a la venta por u$s 50 millones. Las parcelas, frente al proyecto que Eduardo Costantini busca reactivar en la zona, suman más de 7000 metros cuadrados y permiten desarrollar edificios de oficinas, viviendas o emprendimientos de uso mixto.

La comercialización está a cargo de Newmark y RED Real Estate Developers. Según pudo saber El Cronista, actualmente ya hay cuatro interesados en avanzar con la compra de los lotes, ubicados sobre las avenidas Eduardo Madero y San Martín.

La operación se conoce en un momento en el que el mercado de oficinas comienza a mostrar señales de recuperación, después del impacto que tuvo la pandemia sobre el segmento corporativo.

Los últimos lotes

Catalinas II surgió sobre un predio ferroviario de más de 90.000 metros cuadrados ubicado entre las avenidas Eduardo Madero y Antártida Argentina y las calles Cecilia Grierson y San Martín, frente a Puerto Madero y a pocos metros de Retiro.

La Legislatura porteña habilitó su rezonificación para transformar un área ocupada durante años por playas de estacionamiento en un nuevo polo de edificios corporativos, residencias, comercios y hoteles. El proyecto contempló destinar el 65% de la superficie a espacios públicos y el 35% restante a desarrollos privados.

Entre 2017 y 2019, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) vendió las 7 parcelas en distintas subastas.

Consultatio fue uno de los principales compradores: adquirió tres terrenos por más de u$s 140 millones. Techint, a través de Santa María SAIF, se quedó con el último lote subastado por u$s 40,5 millones. También participaron TGLT y el fideicomiso BAP.

Desde entonces prácticamente no volvieron a aparecer terrenos de esa escala en el distrito.

Costantini vuelve a apostar por las oficinas

En 2019, Consultatio anunció Catalinas Río, un complejo de oficinas de más de 150.000 m2 y una inversión cercana a los u$s 400 millones, diseñado por el estudio estadounidense Skidmore, Owings & Merrill (SOM), autor de obras como el One World Trade Center de Nueva York.

Sin embargo, pocos meses después llegó la pandemia y el escenario cambió por completo. La expansión del trabajo remoto, los esquemas híbridos y el aumento de la vacancia en edificios corporativos llevaron a la desarrolladora a revisar el proyecto. En 2022, la compañía decidió replantear la iniciativa y comenzó a evaluar una reconversión hacia un desarrollo residencial.

Cuatro años después, el contexto volvió a cambiar. Durante el Coloquio de Acceso a la Vivienda realizado en BATEV, Costantini confirmó que la empresa estudia avanzar con una primera torre de aproximadamente 30.000 m2 destinada a oficinas.

“Vemos que en Catalinas, en edificios de buena calidad, prácticamente no hay disponibilidad. Vemos una oportunidad”, afirmó el empresario.