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El petróleo experimentó un dramático desplome este lunes luego de que Estados Unidos e Irán suspendieran sus ataques durante el fin de semana, tras dos semanas de enfrentamientos que tensionaron los mercados energéticos mundiales.

Los precios cayeron aproximadamente un 7,8%, según reportes de Reuters. El crudo West Texas Intermediate estadounidense descendió u$s 6,01, llegando a u$s 83,30 el barril.

Hace unos días, la escalada de las tensiones presionó los precios hacia máximos de u$s 100 el barril, cuando el conflicto se extendió al mar Rojo e interrumpió los principales corredores de exportación.

Sin embargo, ahora el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, confirmó que el presidente Donald Trump decidió suspender temporalmente los ataques para dar espacio a las negociaciones diplomáticas.

“El presidente ha pausado la campaña para dejar margen a la diplomacia”, declaró Waltz a medios estadounidenses durante el fin de semana, lo que proyectó esperanzas de una resolución negociada.

¿Qué pasará con el precio del petróleo, según los analistas?

Pese a la caída de precios, analistas cuestionan la sostenibilidad del optimismo. John Evans, analista de PVM, afirmó que “la suspensión de los ataques militares podría parecer una mejora, pero no viene acompañada de garantía de que el petróleo fluya desde la zona".

Evans agregó que los precios “solo seguirán bajando si los altos precios merman la demanda, no por mini-altos el fuego cuestionables”.

En este sentido, advirtió que la ausencia de flujo sigue siendo crítica. Los datos de transporte marítimo confirman esta preocupación: Kpler reportó que durante el fin de semana transitaron por el estrecho de Ormuz menos de diez buques de materias primas diarias.

El petróleo experimentó una baja significativa en las últimas jornadas
El petróleo experimentó una baja significativa en las últimas jornadas

La reanudación del tráfico aún no se concreta a pesar del cese de hostilidades. En el mar Rojo, el panorama es similar tras ataques hutíes contra instalaciones petroleras saudíes.

Sin embargo, un tercer superpetrolero chino logró atravesar el estrecho de Bab el-Mandeb el fin de semana, mostrando cierta continuidad en las operaciones a pesar de los riesgos.

Irán proyecta firmeza respecto a su posición estratégica sobre Ormuz. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, declaró que Irán no había solicitado reanudar las conversaciones de paz con Estados Unidos.

La afirmación contrasta con la narrativa diplomática estadounidense de apertura negociadora. Teherán insiste en su control sobre la vía navegable más crítica de los mercados energéticos globales.

Mientras tanto, la incertidumbre prevalece en los mercados. La suspensión de bombardeos estadounidenses no despeja qué influencia puede ejercer Washington para romper el control de Irán sobre el estrecho.

Los precios del crudo reflejan esta ambigüedad: caen con la tregua, pero permanecen elevados ante la posibilidad de que los enfrentamientos se reanuden en cualquier momento.

Por su parte, los precios del oro subían este lunes, ayudando a aliviar la preocupación sobre la inflación y el riesgo de un alza de las tasas de interés en una semana en la que está prevista la reunión de los responsables de política monetaria de la Reserva Federal.