

Un notable cambio en la legislación de defensa ha suscitado preocupación y discusión en la región. A través de la oficialización del Decreto Supremo N.° 018-2025-DE, el Gobierno de Perú ha modificado el reglamento de su Ley de Servicio Militar, estableciendo que todos los jóvenes que cumplan 17 años tienen la obligación de inscribirse en el Registro Militar antes de alcanzar la mayoría de edad. Quienes no cumplan con el plazo serán considerados omisos y deberán regularizar su situación.
La normativa, que ha iniciado su vigencia de manera inmediata, impacta de manera directa a miles de adolescentes. La inscripción puede realizarse en las Oficinas de Registro Militar del Ejército, la Marina de Guerra o la Fuerza Aérea del Perú.

Sanciones por omisión: ¿Cuál es el costo de no inscribirse?
Las implicancias de este nuevo marco administrativo incluyen:
- Sanción económica: Una multa equivalente al 5% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) vigente. Para este año, la penalidad se fijó en 275 soles (aproximadamente unos 73 dólares).
- Trámite obligatorio: El pago de la multa debe realizarse de forma presencial en las sucursales bancarias estatales para poder regularizar la situación de identidad militar.
- Vía de exención: La norma estipula que aquellos ciudadanos que decidan realizar el Servicio Militar Acuartelado dentro de los plazos de la ley quedarán automáticamente eximidos de abonar dicha infracción.
El cambio más polémico radica en el castigo para quienes dejen pasar el plazo legal. Aquellos jóvenes que cumplan 18 años y no figuren en los padrones de las fuerzas serán declarados “omisos a la inscripción”.
Actualmente, el trámite de inscripción es completamente gratuito y debe gestionarse portando el Documento Nacional de Identidad (DNI) en las oficinas de registro asignadas por el Ministerio de Defensa peruano.
Actualización administrativa: ¿Se restablece el servicio militar obligatorio?
A pesar del impacto del anuncio y de las intensas corrientes de opinión que generó en redes sociales, las autoridades militares del país vecino aclararon un aspecto fundamental para evitar el pánico: esta medida no significa el regreso del servicio militar obligatorio en los cuarteles.
En realidad, se trata de una actualización obligatoria de carácter estrictamente administrativo. El objetivo es mantener actualizada la base de datos del Estado sobre los ciudadanos que entran en “edad militar”.
La inscripción en el Registro Militar no implica la incorporación automática al servicio militar, que tiene carácter voluntario en condiciones ordinarias.













