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Alemania volvió a mostrar un escenario político cada vez más fragmentado tras las elecciones regionales de este domingo. La ultraderecha consiguió un resultado histórico en uno de los estados del noreste, mientras que la izquierda se impuso en Berlín, la capital del país.

Los comicios representan además un nuevo desafío para el gobierno del canciller Friedrich Merz, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Su partido sufrió fuertes retrocesos, mientras Alternativa para Alemania (AfD), una fuerza de ultraderecha, continúa ampliando su peso electoral.

La ultraderecha ganó en el noreste

En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un estado ubicado en el noreste alemán, AfD se convirtió en la fuerza más votada con el 38,1% de los votos. El partido creció unos 21 puntos respecto de la elección anterior y quedó por encima del Partido Socialdemócrata (SPD).

El SPD, que gobernaba el estado, obtuvo 35,5% de los votos y todavía mantiene posibilidades de formar gobierno. El resultado más negativo fue para la CDU de Merz, que consiguió apenas 5%, su peor registro histórico en una elección regional desde 1945.

Ines Schwerdtner, copresidenta de Die Linke, brinda un discurso tras las elecciones regionales de Berlín, Alemania.
Foto: EFE
Ines Schwerdtner, copresidenta de Die Linke, brinda un discurso tras las elecciones regionales de Berlín, Alemania. Foto: EFEFuente: EPACHRISTOPH RUTENKOLK

Berlín eligió a la izquierda

En Berlín, el resultado fue diferente. Die Linke, el partido de izquierda, consiguió el primer lugar con 24,9% de los votos, después de aumentar unos 14 puntos respecto de la elección anterior. La CDU quedó segunda con 19,2%, mientras AfD alcanzó el 15,8%.

El resultado también mostró el retroceso de otros partidos tradicionales. El SPD obtuvo cerca del 12% y Los Verdes llegaron al 15,4%. Entre las principales preocupaciones de los votantes estuvieron el acceso a la vivienda y el costo de los alquileres.

AfD amplía su presencia

Los resultados confirmaron el crecimiento de AfD en distintas regiones de Alemania. El avance resulta especialmente significativo en el este del país, donde la fuerza consiguió sus mejores resultados electorales y continúa disputando el liderazgo con los partidos tradicionales.

El crecimiento de AfD también se refleja en los sondeos nacionales, donde el partido aparece entre las principales fuerzas políticas. Su avance alimenta el debate sobre inmigración, seguridad, economía y otros temas que ocupan un lugar central en la política alemana.

Un nuevo desafío para el gobierno

Para Friedrich Merz y la CDU, los resultados representan un nuevo desafío después de varios comicios regionales adversos. La caída en Mecklemburgo-Pomerania Occidental se suma a la pérdida de apoyo que el partido viene registrando frente al crecimiento de AfD.

La CDU mantiene su rechazo a formar gobiernos con AfD, una posición conocida como “cortafuegos” contra la ultraderecha. Sin embargo, el crecimiento electoral de ese partido vuelve a colocar la relación entre las fuerzas tradicionales y AfD en el centro del debate político.

Candidatos de distintos partidos participan de una entrevista televisiva durante las elecciones regionales de Berlín, Alemania. 
Foto: EFE
Candidatos de distintos partidos participan de una entrevista televisiva durante las elecciones regionales de Berlín, Alemania. Foto: EFEFuente: EPACLEMENS BILAN

El antecedente de Sajonia-Anhalt

El resultado de este domingo se suma a otros avances recientes de AfD en el este alemán. Dos semanas antes, el partido había conseguido casi el 44% de los votos en Sajonia-Anhalt, otro estado de la antigua Alemania Oriental.

La sucesión de resultados muestra un cambio en el equilibrio político regional, con AfD consolidando su presencia en distintas zonas del este y los partidos tradicionales enfrentando dificultades para conservar el apoyo que históricamente tuvieron.

¿Qué dejaron las elecciones?

Las elecciones regionales no definen por sí solas el futuro del gobierno federal, pero ofrecen una fotografía del nuevo equilibrio político de Alemania. AfD avanzó en el noreste, Die Linke recuperó Berlín y la CDU sufrió retrocesos en ambos escenarios.

El resultado deja a la ultraderecha con mayor peso electoral, mientras el partido del canciller enfrenta el desafío de recuperar apoyo. La evolución de estas fuerzas será uno de los principales ejes de la política alemana en los próximos comicios.