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Con las elecciones en el horizonte, Brasil empieza a ver cómo se tuerce hacia la derecha el futuro del país que, hasta hace algunos meses, creía que Inácio Lula da Silva iba a ser reelegido y consumaría un cuarto mandato. ¿Su antagonista? Un apellido conocido para el común denominador del pueblo brasilero: Bolsonaro.

El senador por Río de Janeiro e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), allanó un camino que, hasta fines del año pasado, parecía sinuoso.

Tal como se desprende del más reciente informe de AtlasIntel, al que tuvo acceso El Cronista, el referente de la derecha brasilera recortó una diferencia de 12 puntos porcentuales -en diciembre de 2025- en un escenario de segunda vuelta contra Lula.

(Fuente: Bloomberg).
(Fuente: Bloomberg).

Elecciones en Brasil: se achica la diferencia entre Lula y Bolsonaro

La gestión del actual mandatario de Brasil es vista con aprensión por un amplio sector de los encuestados por AtlasIntel: cerca del 54% desaprueba la gestión de Lula, contra el 45,4% de personas que lo aprueban. Asimismo, el 51,6% de los consultados califica como mala su gestión frente a un casi 41% que la ve con buenos ojos.

Sin embargo, en un escenario electoral de primera vuelta, Lula le ganaría al resto de los candidatos: detenta un 44,1% de intención de voto, mientras que el principal referente opositor, Flávio Bolsonaro, obtendría un 41,7%. Muy por detrás aparecen Renan Santos (Missão) y Augusto Cory (Avante) con 5,1 y 3,5 por ciento respectivamente.

Es menester destacar que, para ganar en primera vuelta en Brasil, es necesario obtener más del 50% de los sufragios.

La diferencia entre el primero y el segundo es anecdótica si se tiene como referencia lo relevado en junio de este año. Hace tan solo tres meses, el presidente aventajaba al líder del Partido Liberal por casi 9 p. p. en primera vuelta.

Bolsonaro toma impulso en la segunda vuelta

El escenario de polarización es el que mejor le cabe a Flávio Bolsonaro. Según AtlasIntel —teniendo en cuenta el margen de error metodológico de 1 p. p.—, el referente de la derecha brasilera vencería al actual mandatario y se impondría con el 47,2% contra 46,8%.

Cabe destacar que hasta septiembre Lula aventajaba al hijo del expresidente en todos los escenarios de balotaje, siendo diciembre del año pasado el momento de mayor diferencia: 53% en favor del oficialismo contra 41%.

Sin embargo, sin tomar como referencia a los indecisos o a quienes se inclinarían por el voto en blanco, la brecha se acorta aún más. Allí cada uno se llevaría un 50 por ciento de los sufragios.

Con este cuadro de situación, Brasil se enfrenta a una nueva encrucijada en su historia: o rectifica y se encamina hacia la derecha —una vez más—, camino que en los últimos meses escogieron en Colombia (Abelardo de la Espriella) y Perú (Keiko Fujimori), o continúa, junto con Uruguay, siendo uno de los bastiones del socialismo en Sudamérica.