

China ha progresado en el ámbito de la defensa naval y el control de áreas marítimas en litigio: movilizó 1.400 embarcaciones pesqueras para establecer una enorme barrera artificial de 300 kilómetros en el Mar de China Oriental.
Esta maniobra táctica tuvo como objetivo integrar recursos civiles y metas estratégicas.

En qué consistió la movilización de barcos pesqueros
Según The New York Times, la maniobra consistió en que los 1.400 buques marítimos suspendieran temporalmente sus actividades habituales y zarparan de distintos puertos para concentrarse en un área marítima que abarca más de 300 kilómetros.
El volumen de la flota fue tan significativo que algunos buques comerciales debieron modificar sus rutas para evitar colisiones en el mar.
Esta maniobra, realizada en enero de este año, tuvo precedentes. El 25 de diciembre del año anterior, se observó un patrón análogo, en el que surgieron dos formaciones paralelas de buques que se extendían en más de 466 kilómetros y adoptando una forma de “L” invertida.
Cómo China transforma sus operaciones navales para reforzar su presencia en los mares
Según expertos, estas maniobras tienen el propósito de reforzar la presencia en los mares más allá de las Fuerzas Armadas. La flota civil también puede participar en operaciones estratégicas para colaborar con los intereses chinos.
En este sentido, los analistas en seguridad marítima advirtieron que estas maniobras pueden alterar la navegación comercial y militar en la región, consolidando su influencia en aguas disputadas con Japón, Taiwán y Filipinas.
Cabe destacar que todo este despliegue fue monitoreado mediante imágenes satelitales y datos de tráfico marítimo. Las operaciones se llevaron a cabo de manera “silenciosa” y con un alto nivel de coordinación.
Algunas de las funciones que cumplen estas formaciones son:
- Control de áreas de disputas.
- Prueba de coordinación logística.
- Presión política sin conflicto militar.












