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Sergio Moro, el exjuez que condenó a Lula da Silva por corrupción, arrasa en Paraná y está a un paso de ser gobernador del estado. Con el 96,74% de las secciones escrutadas, el candidato del Partido Liberal supera el 50% que evita el balotaje, según los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE).

El exjuez compite por el Partido Liberal (PL), la fuerza de los Bolsonaro, con el número 22. Según el TSE a las 19:11, hora local, Moro sumaba 3.036.498 votos, el 50,28% de los votos válidos. La participación fue del 79,40% sobre un padrón de más de 8,6 millones de electores.

La distancia con su inmediato perseguidor es abrumadora: más de 25 puntos de ventaja. Sandro Alex, del Partido Social Democrático (PSD), reunía 1.525.220 votos, el 25,25%. Moro le saca 1.511.278 votos, es decir que prácticamente duplica a quien quedó segundo en la contienda por el Palacio Iguaçu.

El tercer lugar quedó para Requião Filho, del PDT, con 1.412.980 votos y el 23,39%. Entre el segundo y el tercero hay apenas 1,86 puntos, una pelea mucho más ajustada que la del primer puesto. Los otros cinco candidatos, en conjunto, no llegan al 1,1% de los votos válidos.

Sergio Moro, el exjuez que condenó a Lula da Silva por corrupción, arrasa en Paraná.
Sergio Moro, el exjuez que condenó a Lula da Silva por corrupción, arrasa en Paraná.Captura

El resultado superó lo que anticipaban los sondeos. La última encuesta de Atlas Intel, de este sábado, le daba 44,7% de los votos válidos, un poco menos que la de Paraná Pesquisa, que lo ubicaba en 46,1%. Sandro Alex, en cambio, se mantuvo en el 25,25%, y relegó a Requião Filho, a quien Atlas daba en segundo lugar.

El escrutinio aún no terminó. Con el 96,74% de las secciones contabilizadas, faltan 885 secciones, por lo que el porcentaje puede variar. Moro viene oscilando en torno al 50,3%, un margen estrecho, pero la ventaja sobre el segundo es contundente. No obstante, si bajara del 50%, habría balotaje contra Sandro Alex el 25 de octubre.

Moro es hoy senador por Paraná, elegido en 2022 por União Brasil, con mandato hasta 2031. Si asume la gobernación, deberá dejar su banca en el Senado, que pasaría a su suplente. Su llegada al Palacio Iguaçu sería su primer cargo ejecutivo por voto popular.

El exjuez sumaba 3.036.498 votos, el 50,28% de los votos válidos.
El exjuez sumaba 3.036.498 votos, el 50,28% de los votos válidos.Reuters

El juez que condenó a Lula

Moro se hizo conocido en todo Brasil como el juez federal que condujo la Operación Lava Jato en Curitiba, la investigación sobre corrupción en Petrobras y grandes constructoras. Desde ese juzgado dictó sentencias contra empresarios y políticos y se convirtió en símbolo del combate a la corrupción, admirado por unos y cuestionado por otros.

En julio de 2017, Moro condenó a Lula a nueve años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero. La acusación sostenía que el expresidente recibió de la constructora OAS un departamento triplex en Guarujá, como pago por favores en contratos con Petrobras. Lula siempre negó los cargos.

La condena fue confirmada y ampliada en segunda instancia, y Lula pasó 580 días preso en Curitiba, entre 2018 y 2019. Esa condena le impidió competir en las presidenciales de 2018, que ganó Jair Bolsonaro.

La condena fue confirmada y Lula pasó 580 días preso en Curitiba, entre 2018 y 2019.
La condena fue confirmada y Lula pasó 580 días preso en Curitiba, entre 2018 y 2019.Reuters

En 2021, el Supremo Tribunal Federal anuló las condenas por cuestiones de competencia y luego declaró a Moro parcial en los casos contra Lula. Moro rechaza esa acusación. Lula recuperó sus derechos políticos y volvió a la presidencia en 2022, al derrotar por la mínima a Jair Bolsonaro.

Tras la victoria de Bolsonaro en 2018, Moro aceptó ser su ministro de Justicia y Seguridad Pública, cargo que ocupó entre 2019 y 2020. Sus críticos sostienen que su paso por el gobierno confirmó que actuaba con motivaciones políticas.

Moro renunció en abril de 2020 y rompió con Bolsonaro, a quien acusó de interferir políticamente en la Policía Federal. Hoy, sin embargo, compite bajo el sello del PL, el partido de su antiguo jefe, en una elección que lo deja a las puertas de la gobernación.

EN DESARROLLO.