

A menos de un mes para la elección presidencial que podría marcar el pulso en todo el continente, comienza a reducirse la diferencia que antes separaba a Luiz Inácio Lula da Silva de Flávio Bolsonaro, los dos principales candidatos en Brasil, según dos encuestas a las que tuvo acceso El Cronista.
El más reciente estudio de AtlasIntel/Bloomberg —que en Argentina, por caso, anticipó la victoria de Javier Milei— ubica a Lula con 43,4% de intención de voto en primera vuelta, frente al 33,7% de Flávio Bolsonaro.
Por su parte, el escritor Augusto Cury —la tercera alternativa, por intención de voto— aparece con 7,8%, aunque, bastante cerca, se posiciona Renan Santos (empresario de derecha) con 7,6% y, en última instancia, Ronaldo Caiado con 3,3%.
Asimismo, la segunda encuesta, que fue realizada por Quaest, presenta porcentajes inferiores para los dos principales candidatos: Lula registra 36% y Flávio Bolsonaro 29%.
En este caso, Cury obtiene 8%, mientras que el resto de los candidatos suma 9% en total. Además, 10% de los consultados se mantiene indeciso y 8% afirma que no votará por ninguno.
De esta manera, las dos mediciones ubican a Lula en el primer lugar, pero la diferencia registrada entre ambos candidatos es distinta: 9,7 puntos en AtlasIntel/Bloomberg y 7 puntos en Quaest.
Elecciones en Brasil: el escenario cambia en la segunda vuelta
La principal coincidencia entre ambas investigaciones aparece al observar un eventual enfrentamiento directo entre Lula y Flávio Bolsonaro.
En el escenario medido por AtlasIntel/Bloomberg, Lula obtiene 47,1% frente a 42,6% de Flávio Bolsonaro, una diferencia de 4,5 puntos. El 10,3% restante corresponde a quienes no saben, votarían en blanco o anularían el voto.
En contraposición, la medición de Quaest registra un escenario todavía más parejo: 41% para Lula y 41% para Flávio Bolsonaro en la simulación de segunda vuelta.
Estos guarismos no son antipáticos. En Brasil hay un descontento que se percibe en las calles, tal como consigna AtlasIntel/Bloomberg: 52,9% de los encuestados desaprueba la gestión oficialista, a la vez que un 51,1% evalúa su presidencia como “pésima”.

En Quaest, en tanto, 50% desaprueba el trabajo de Lula y 43% lo aprueba. La encuesta también pregunta por la evaluación general del gobierno: 38% lo considera malo o pésimo, 34% lo califica como bueno u óptimo y 25% lo define como regular.
Lula: una imagen que fue perdiendo aprobación
La encuesta de Quaest incorpora además una comparación con su medición anterior. Según el estudio, la aprobación de Lula pasó de 48% en julio a 43%, mientras que la desaprobación subió de 47% a 50%.
La medición señala también cambios por segmentos: en el Nordeste, la desaprobación pasó de 29% a 35%; en el Sudeste, de 50% a 56%; entre los hombres, de 50% a 57%; y entre los jóvenes, de 46% a 55%.
El rechazo hacia Lula y Flávio Bolsonaro constituye otro punto de comparación entre las investigaciones.
AtlasIntel/Bloomberg registra que 52,7% de los consultados afirma que no votaría de ninguna manera por Flávio Bolsonaro, mientras que 52% responde lo mismo respecto de Lula.
Quaest mide el denominado potencial de voto y rechazo con otra metodología. En su última medición, Lula tiene un potencial de voto de 44% y un rechazo de 53%, mientras que Flávio Bolsonaro registra 40% de potencial de voto y 55% de rechazo. La consultora señala que las diferencias se encuentran dentro del margen de error.
Lo económico puede torcer la balanza en Brasil
La encuesta de Quaest incorpora además preguntas vinculadas con la situación económica de los votantes. Según su investigación, 64% de los entrevistados afirma que sus ingresos aumentaron durante el último año, pero solamente el 10% sostiene que crecieron por encima del costo de vida.
En ese sentido, también se registra una relación entre la percepción sobre ingresos y precios y la intención de voto. Entre quienes consideran que sus ingresos aumentaron más que el costo de vida, Lula obtiene una ventaja; entre quienes perciben que los precios aumentaron más que sus ingresos o que no hubo una mejora en sus ingresos, Flávio Bolsonaro aparece por delante.
El relevamiento también aborda el endeudamiento y la percepción sobre el programa “Desenrola”, una iniciativa para ayudar a las familias a renegociar sus deudas y salir de los registros de morosos con grandes descuentos. La proporción de personas que consideran que el programa es una buena idea cayó, según Quaest, de 50% a 43%.
Con este panorama, lo que antes parecía con toda certeza una victoria sin discusiones para el oficialismo, hoy se transformó en una moneda al aire que podría caer del lado de la derecha brasilera.














