

La firma Textilana SA, reconocida por la producción de los pulóveres Mauro Sergio, atraviesa un escenario crítico y confirmó la apertura de un concurso preventivo, una instancia judicial que busca evitar la quiebra.
Con más de 45 años de trayectoria y presencia en ciudades como Mar del Plata y San Juan, la compañía enfrenta dificultades vinculadas a la caída del consumo y al contexto económico actual, factores que impactaron de lleno en su actividad.
La crisis que afecta a la principal textil de Mar del Plata
La decisión llega en un momento especialmente delicado para la empresa, considerada una de las más importantes del sector en Mar del Plata. Según indicaron desde la compañía, el proceso forma parte de un “reordenamiento” orientado a sostener la operación y preservar el valor de la marca.
Sin embargo, el anuncio encendió señales de alerta en torno al futuro de los trabajadores. En noviembre pasado, la firma había suspendido a 175 empleados hasta fines de marzo, abonando el 78% de sus salarios. Si bien el personal fue reincorporado el 1 de abril, la apertura del concurso vuelve a instalar dudas sobre la estabilidad laboral.
Desde la empresa señalaron que el objetivo es garantizar la continuidad operativa y cumplir con sus compromisos, al tiempo que remarcaron su intención de sostener el abastecimiento a clientes.

Qué implica el concurso preventivo
El concurso preventivo es una herramienta legal que permite a las empresas renegociar sus deudas bajo supervisión judicial mientras continúan funcionando. El propósito es evitar la quiebra, aunque su éxito depende de la posibilidad de alcanzar acuerdos con los acreedores.
Especialistas advierten que, en un contexto de recesión y consumo retraído, este tipo de procesos enfrenta mayores dificultades, lo que aumenta la incertidumbre sobre su resultado.
Incertidumbre en el empleo y el impacto regional
Hasta el momento, no hubo precisiones oficiales sobre el impacto directo en los puestos de trabajo. Sin embargo, la preocupación crece entre los empleados, que ya atravesaron meses de suspensión y recorte salarial.
La situación no solo afecta a Mar del Plata, donde la compañía es un actor clave en el entramado industrial, sino también a otras provincias como San Juan, donde la marca mantiene presencia comercial.
El desenlace del proceso será determinante para el futuro de una empresa con décadas de historia que hoy enfrenta uno de los momentos más complejos de su trayectoria.















