

La crisis golpeo que golpea el sector industrial sumó un nuevo capítulo con el cierre de Union Bat, una fábrica de baterías para la industria automotriz con más de tres décadas de historia en el Parque Industrial de Gualeguaychú.
La empresa decidió cesar sus actividades y desvincular a la totalidad de su plantilla, dejando en la calle a más de cien trabajadores.
La forma en que se comunicó la decisión generó un fuerte malestar: parte del personal se enteró por WhatsApp, mientras que otro grupo directamente encontró las puertas cerradas cuando llegó a trabajar.
Un cierre sin previo aviso que estalló por WhatsApp
Según relataron los propios empleados, no hubo señales claras de que la planta fuera a cerrar de manera definitiva. El gremio que nuclea el sector señaló que, si bien los salarios venían pagándose de forma fraccionada en los últimos tiempos, en ningún momento se había anticipado una decisión de esta magnitud.
La noticia llegó a través de WhatsApp y de un operativo de cierre de los accesos a la planta con presencia de una escribana, una metodología que los trabajadores calificaron de irrespetuosa.

Lo trabajadores respondieron: acampe y guardia permanente para frenar el vaciamiento
Tras los despedido masivos y frente a la incertidumbre los operarios organizaron una guardia las 24 horas en la puerta de la fábrica con un objetivo concreto: evitar que se retire maquinaria del predio mientras no haya una respuesta oficial sobre la situación laboral y patrimonial de la empresa.
La medida busca también presionar para que se avance con una intervención de las autoridades locales y se garantice el resguardo de los bienes de la plata hasta que se resuelva el conflicto.















