En esta noticia

Un grupo de chicos disfrutaba de una noche tranquila en el Barrio Policial IV, al sur de San Miguel, la capital de Tucumán. Las cuatro víctimas, una nena de tres años y tres chicos de entre nueve y quince, jugaban a la pelota en la calle durante el fin de semana.

La jornada transcurría con normalidad en la vía pública cerca del domicilio de uno de los menores. Los vecinos observaban la escena cotidiana del barrio mientras los chicos corrían detrás de la pelota, pero luego se desató el conflicto.

¿Cómo fue el ataque del verdulero a los niños?

De forma repentina, un comerciante que atiende una verdulería en la zona irrumpió en el lugar. El hombre caminó de manera directa hacia el grupo de niños sin pronunciar ninguna palabra antes de la agresión.

El verdulero sacó un arma de fuego y empezó a disparar hacia donde estaban los chicos. El agresor disparó al menos cuatro veces y provocó la corrida desesperada de las víctimas. Los estruendos generaron zozobra en las viviendas cercanas y rompieron la calma de la zona. Por fortuna, ninguno de los proyectiles impactó en los menores y todos resultaron ilesos.

Las familias de las víctimas resguardaron a los niños en el momento y la escena quedó envuelta en un clima de tensión y temor por el nivel de violencia desplegado.

La intervención de la policía y la causa en la justicia

Los llamados de emergencia alertaron al personal policial, que llegó al lugar para contener la situación. Las fuerzas de seguridad procedieron a la aprehensión del verdulero tras constatar la gravedad del hecho.

La causa quedó bajo la órbita de las autoridades judiciales competentes del fuero penal local. La fiscalía imputó al comerciante por el delito de abuso de armas en concurso con portación ilegal de arma de fuego.

En la audiencia correspondientes, los fiscales remarcaron que el acusado actuó de forma peligrosa en la vía pública. El juez de la causa ordenó la prisión preventiva del agresor para resguardar el avance del expediente.

Los investigadores toman declaraciones testimoniales y analizan la reconstrucción de las horas previas al ataque. La justicia busca determinar si existían desacuerdos anteriores entre el agresor y las familias del vecindario.