En esta noticia

Conseguir un nuevo trabajo, aprobar un examen o recibir una buena noticia personal puede ser motivo de celebración. Sin embargo, en ocasiones en las que un amigo, un allegado o un familiar atraviesa un momento difícil, algunas personas deciden guardar silencio y no compartir sus propios logros.

Esta conducta no responde necesariamente a la falta de confianza o al deseo de ocultar algo, según la investigación publicada en la revista Organizational Behavior and Human Decision Processes.

El estudio en psicología abordó cómo las personas modifican lo que cuentan sobre sus éxitos y fracasos según las emociones de quienes los escuchan y encontró que la preocupación por el bienestar ajeno puede influir en sus decisiones.

¿Por qué algunas personas ocultan sus buenas noticias cuando un amigo está triste?

Las personas no siempre comparten sus experiencias personales de la misma manera. Según una investigación que analizó nueve estudios con 8229 participantes, quienes escuchan una noticia negativa de alguien cercano suelen adaptar sus propias respuestas para intentar generarle alivio a la persona que tiene ese malestar.

Los investigadores encontraron que contar un éxito personal después de que un amigo compartió un fracaso puede generar una comparación que intensifique las emociones negativas.

El estudio en psicología abordó cómo las personas modifican lo que cuentan sobre sus éxitos y fracasos según las emociones de quienes los escuchan. (Fuente: Shutterstock)
El estudio en psicología abordó cómo las personas modifican lo que cuentan sobre sus éxitos y fracasos según las emociones de quienes los escuchan. (Fuente: Shutterstock)

El objetivo, en este aspecto, no estaría orientado a proteger la imagen propia sino a evitar que la otra persona se sienta peor, por lo que muchos deciden esperar a que la situación lo amerite para conversar sobre sus propios éxitos.

¿Qué descubrió la psicología sobre las personas que comparten sus fracasos?

Por otro lado, la investigación encontró que las personas suelen estar más dispuestas a contar sus propios fracasos cuando alguien les comparte una experiencia negativa. Esta respuesta puede funcionar como una forma de consuelo, ya que permite mostrar que el otro no está solo frente a una dificulta.

Los participantes fueron más propensos a compartir resultados negativos después de escuchar un fracaso ajeno que a revelar sus éxitos luego de una buena noticia.

Además, cuando los resultados no coincidían, tendían a contar con mayor frecuencia sus propias dificultades ante los éxitos de los demás, que a compartir sus logros frente a alguien que había fracasado.

Por esta razón, revelar una experiencia negativa puede no solo convertirse en una forma de acompañamiento emocional para alguien que está sufriendo, sino también contribuir a normalizar lo ocurrido y a reducir los sentimientos negativos de la otra persona.

¿Cómo cambian las personas su forma de comunicar las buenas noticias?

El estudio también analizó que las personas no solo deciden si compartir o no una experiencia, sino que modifican la manera de comunicarla.

Por otro lado, la investigación encontró que las personas suelen estar más dispuestas a contar sus propios fracasos cuando alguien les comparte una experiencia negativa. (Foto: Shutterstock)
Por otro lado, la investigación encontró que las personas suelen estar más dispuestas a contar sus propios fracasos cuando alguien les comparte una experiencia negativa. (Foto: Shutterstock)Fuente: ShutterstockShutterstock

Cuando una persona atraviesa un momento difícil, quienes tienen una buena noticia pueden poner en práctica distintas estrategias para evitar que su discurso perjudique a ese otro. En la lista de técnicas que identificaron los expertos figuran:

  • Uso de palabras reconfortantes.
  • Disculpas al momento de compartir un éxito.
  • Demoras en la comunicación.
  • Ofrecimientos de ayuda.

Estas respuestas permiten suavizar una noticia que podría generar incomodidad o intensifica el malestar del interlocutor.

Los resultados también mostraron que la preocupación por los sentimientos ajenos puede variar según el vínculo entre personas. Este tipo de actitud se evidenció en circunstancias en que los participantes sentían mayor simpatía por quien había compartido su experiencia.

En estos casos, la asimetría comunicacional fue más marcada. Por este motivo, se vuelve imprescindible adoptar una postura empática en las conversaciones cotidianas.