

Con la llegada de los meses más calurosos, mantener fresca la casa puede convertirse en un verdadero desafío.
El techo tiene un papel fundamental, ya que recibe directamente la radiación del sol y puede transmitir parte de ese calor hacia los ambientes interiores.
Una alternativa sencilla consiste en utilizar pintura blanca o revestimientos de alta reflectancia sobre las tejas y otras superficies de la cubierta. El objetivo es que una mayor cantidad de radiación solar sea reflejada en lugar de absorbida por el techo.
¿Por qué pintar las tejas de blanco ayuda a combatir el calor?
El principio detrás de esta técnica es sencillo: las superficies oscuras tienden a absorber más radiación solar, mientras que las superficies claras reflejan una mayor proporción.
Por eso, un techo blanco puede calentarse menos que uno oscuro cuando está expuesto al sol. Al reducirse el calentamiento de la cubierta, también puede disminuir la cantidad de calor que se transmite hacia el interior de la vivienda.
Este efecto está relacionado con el albedo, que mide la capacidad de una superficie para reflejar la radiación solar. Cuanto mayor sea la reflectancia, mayor será la cantidad de energía que vuelve al exterior.
El experimento que demostró su efectividad
La técnica fue puesta a prueba en Estados Unidos. Entre 2001 y 2003, la Energy Coordinating Agency aplicó revestimientos blancos reflectantes en los techos de aproximadamente 340 viviendas de Filadelfia.
Los resultados mostraron que las temperaturas máximas de la superficie interior de los techos bajaron entre 2,2 y 2,8 °C.
Además, en las viviendas estudiadas se registró una reducción promedio de unos 560 kWh anuales en la electricidad destinada al aire acondicionado.
Esto demuestra por qué la estrategia puede resultar interesante: en lugar de depender exclusivamente del aire acondicionado para eliminar el calor una vez que ingresó a la vivienda, se busca evitar que una parte de ese calor llegue al interior.
¿Pintar las tejas reduce el uso del aire acondicionado?

El aislamiento, la ventilación, el tipo de techo, la orientación y el clima influyen directamente en la temperatura interior.
Por eso, pintar las tejas de blanco no reemplaza al aire acondicionado, pero puede funcionar como una medida complementaria para reducir la carga térmica de la vivienda.
Una cubierta con mayor reflectancia puede mantenerse más fresca y, en consecuencia, hacer que el sistema de climatización tenga que trabajar menos durante las horas de mayor exposición solar.
¿Cualquier pintura blanca sirve?
Para obtener un mayor efecto conviene utilizar pinturas o revestimientos formulados para techos, especialmente aquellos diseñados para ofrecer una elevada reflectancia solar.
A su vez, el mantenimiento es importante. La suciedad y el desgaste pueden reducir con el tiempo la capacidad de una superficie para reflejar la radiación solar.
Por eso, antes de pintar las tejas, es recomendable comprobar que el producto sea adecuado para el material de la cubierta y seguir las indicaciones del fabricante.













