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La Verificación Técnica Vehicular (VTV) es un trámite obligatorio en Argentina que busca reducir los siniestros viales originados por fallas mecánicas.

Según el manual de inspección vigente, uno de los puntos que más rechazos genera tiene que ver con el estado de los guardabarros y de cualquier componente externo que haya sido modificado o agregado sin la debida homologación.

La normativa es clara: cualquier pieza suelta, rota o que sobresalga del perímetro original del auto puede derivar en el rechazo inmediato de la VTV.

Qué pieza del auto puede provocar el rechazo automático de la VTV

El manual de inspección establece que el guardabarros, y todos los elementos externos, deben conservarse completos, firmes y sin alteraciones en relación con el diseño original de fábrica.

Los inspectores prestan especial atención a la ausencia de piezas sueltas, rotas o con bordes filosos, ya que representan un riesgo tanto para los ocupantes del vehículo como para terceros en la vía pública.

También se considera falta grave la incorporación de accesorios, soportes, defensas o alerones que sobresalgan del contorno del auto sin homologación oficial.

Estas modificaciones alteran las condiciones de seguridad estructural y de circulación, por lo que son motivo suficiente para no aprobar la inspección.

VTV: la pieza del auto que puede hacer que rechacen la verificación en el acto
VTV: la pieza del auto que puede hacer que rechacen la verificación en el acto

Los ítems que los inspectores revisan de punta a punta

Además del estado de la carrocería, la VTV contempla un control integral que incluye el sistema de frenos (eficacia de frenado, desgaste de pastillas y discos, pérdidas de líquido), la dirección y suspensión (holgaduras, ruidos anormales, desgaste de rótulas y amortiguadores), y el estado de neumáticos y llantas.

A esto se suman las luces y señalización (bajas, altas, freno, giro y balizas), el chasis y la carrocería -como se mencionó- en busca de corrosión o partes sueltas, las emisiones contaminantes dentro de los límites permitidos, y los elementos de seguridad obligatorios como cinturones, apoyacabezas, limpiaparabrisas y espejos retrovisores.

Los paragolpes también quedan bajo la lupa de los inspectores. La reglamentación fija alturas máximas respecto del suelo y prohíbe cualquier modificación que altere la estructura original de fábrica.

Un paragolpe dañado, deformado, con piezas faltantes o con agregados no autorizados —como defensas externas o accesorios delanteros y traseros— puede impedir la aprobación del trámite.

Cuáles son las consecuencias de no aprobar la inspección

Si el vehículo no superar la verificación vehicular, queda inhabilitado para circular legalmente hasta que se resuelven las fallas detectadas. En ese caso, el conductor debe realizar las reparaciones correspondientes y someter el auto a una nueva revisión para obtener la aprobación definitiva del trámite.