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Las casas prefabricadas chinas comenzaron a captar la atención del sector de la construcción por ofrecer costos inferiores a los de una vivienda tradicional y tiempos de instalación muy reducidos. En un contexto marcado por la falta de financiamiento y la caída del poder adquisitivo, la propuesta aparece como una alternativa para quienes buscan reducir gastos.

Sin embargo, el interés por este tipo de construcciones también abrió un debate entre empresarios e ingenieros. Mientras algunos destacan el potencial que podrían tener en el mercado, otros consideran que aún deben resolverse cuestiones vinculadas con la seguridad, las normas técnicas y las condiciones de competencia.

Referentes del sector consultados por Diario UNO coincidieron en que el fenómeno merece un análisis más profundo antes de una adopción masiva. Además del precio, remarcan que existen costos adicionales y exigencias reglamentarias que pueden modificar la conveniencia inicial de estas viviendas.

Por qué generan tanto interés en el mercado

Uno de los principales atractivos de estas construcciones es su valor. Según los datos difundidos, pueden comercializarse por un precio de hasta un 30% inferior al costo del metro cuadrado de una obra convencional, además de reducir considerablemente los tiempos de montaje.

Remarcan que existen costos adicionales y exigencias reglamentarias que pueden modificar la conveniencia (Fuente: Inteligencia Artificial).
Remarcan que existen costos adicionales y exigencias reglamentarias que pueden modificar la conveniencia (Fuente: Inteligencia Artificial).Amazon

No obstante, Daniel Dimaría, presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, advirtió que el ahorro no siempre es tan amplio como parece. “Comparativamente parecen más baratas pero hay que sumarle la instalación de los servicios de agua y gas, con lo cual la brecha se acorta bastante”, explicó al analizar el costo final que debe afrontar el comprador.

Las dudas técnicas que plantean los especialistas

Los profesionales también señalaron que todavía existen interrogantes sobre distintos aspectos constructivos. Entre ellos mencionan la altura de los paneles utilizados, el cumplimiento de determinadas exigencias reglamentarias y la certificación de características relacionadas con la resistencia al fuego, la humedad y la actividad sísmica.

En ese sentido, Dimaría explicó: “Se arman con paneles de 2,20 metros, y la altura mínima para una pared o tabique es de 2,40. Además se desconoce si son ignífugas e hidrófugas y falta la aprobación del INPRES para la prevención de sismos”. Por ese motivo, algunos especialistas consideran que hoy podrían resultar más adecuadas para instalaciones temporales que para viviendas permanentes.

El impacto que podrían tener en la construcción

Desde la Cámara Argentina de la Construcción de Mendoza también manifestaron preocupación por las condiciones en las que competirán estas viviendas con las empresas locales. Juan Martín Sanchís sostuvo: “En un momento difícil para la construcción esperamos que se garanticen condiciones para evitar una competencia desleal”.

El dirigente agregó que será necesario avanzar hacia un esquema que garantice igualdad de condiciones para todos los actores del sector. Según explicó al medio mendocino, muchas constructoras seguirán siendo fundamentales para realizar cimientos, conexiones de servicios e instalaciones complementarias, por lo que consideran indispensable mantener un equilibrio impositivo que permita una competencia equitativa.