

En el extremo sur de América del Sur, un proyecto de gran escala vuelve a instalarse en la agenda de infraestructura. La propuesta contempla la construcción de un túnel submarino bajo el Estrecho de Magallanes para establecer una conexión permanente entre el territorio continental y la Isla Grande de Tierra del Fuego.
La iniciativa es impulsada principalmente desde Chile y apunta a reemplazar el actual sistema de ferris que opera en la zona. De concretarse, la obra modificaría la forma en que se trasladan personas y mercancías en una región donde las condiciones climáticas suelen dificultar el transporte durante gran parte del año.
El proyecto que busca reemplazar a los ferris en el Estrecho de Magallanes
La propuesta es promovida por autoridades de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena junto con la Asociación de Gobernadores del Extremo Austral. El objetivo consiste en construir un paso subterráneo en el sector de Primera Angostura que permita unir el continente con Porvenir mediante una conexión estable y disponible durante todo el año.

En la actualidad, el cruce entre Punta Delgada y Bahía Azul depende de barcazas cuya operación suele verse afectada por los fuertes vientos y el oleaje característicos del Estrecho de Magallanes. Según la información oficial, el proyecto todavía permanece en una etapa preliminar de análisis y evaluación técnica.
Los desafíos que enfrenta una obra clave para el extremo austral
Además de mejorar la conectividad, la iniciativa busca reducir el aislamiento que históricamente afecta a esta región estratégica. Sus impulsores consideran que una conexión permanente favorecería el desarrollo del comercio, el turismo y la integración territorial entre distintos puntos del extremo sur del continente.
Sin embargo, el proyecto aún enfrenta importantes obstáculos antes de convertirse en realidad. Hasta el momento no existe un diseño definitivo ni financiamiento aprobado, mientras que los estudios técnicos advierten sobre la complejidad de construir un túnel de aproximadamente cuatro kilómetros bajo el Estrecho de Magallanes, debido a su profundidad, las exigentes condiciones meteorológicas y el volumen de tránsito previsto. Por ahora, la propuesta continúa en fase de evaluación y no cuenta con una fecha oficial para el inicio de las obras.














