

Noruega está a punto de iniciar la construcción del proyecto de ingeniería marítima más inédito del mundo: un túnel de 1,7 kilómetros excavado en roca sólida por el que los barcos podrán navegar directamente a través de una montaña, evitando una de las zonas de mar más peligrosas del planeta.
El proyecto se llama Stad Ship Tunnel y atravesará el punto más estrecho de la península de Stadlandet, en la costa occidental noruega.
Conectará el fiordo Moldefjord con el sistema del Vanylvsfjord, y el tiempo estimado de travesía será de apenas 10 minutos a una velocidad de ocho nudos.
Por qué Noruega necesita un túnel marítimo
La península de Stad no cuenta con islas cercanas que actúen como barrera natural, lo que la convierte en una trampa meteorológica permanente. Durante aproximadamente 100 días al año, el mar de Stadhavet registra olas que pueden superar los 30 metros llegando desde distintas direcciones.

Eso obliga a los barcos pesqueros y cargueros a esperar días, e incluso semanas, hasta que las condiciones permiten el cruce. El túnel eliminaría esa espera y, según el Gobierno noruego, reduciría hasta un 60% el consumo de combustible y las emisiones de los buques que transitan la zona.
Las dimensiones del túnel son proporcionales al desafío: 36 metros de ancho, 50 metros de altura y capacidad para buques de hasta 140 metros de eslora y 16.000 toneladas.
El proyecto que estuvo a punto de cancelarse
El camino hasta la construcción no fue sencillo. El costo del proyecto aumentó de manera sostenida desde los 250 millones de euros iniciales hasta los 730 millones de euros estimados en las últimas revisiones.
En octubre de 2025, el primer ministro Jonas Gahr Støre anunció la cancelación del proyecto en el marco de los presupuestos estatales de 2026. Sin embargo, no contaba con mayoría parlamentaria suficiente para imponerla.
La presión de más de 500 empresas ligadas a la pesca, el transporte marítimo, el turismo y la industria terminó inclinando la balanza. Se alcanzó un acuerdo presupuestario que garantiza el financiamiento y la construcción.
Para llevar adelante la obra será necesario excavar cerca de tres millones de metros cúbicos de roca mediante perforación y voladura, una técnica conocida como drill and blast. Entre el 70% y el 80% del material extraído se reutilizará como base para carreteras o en la fabricación de asfalto y hormigón.
La Administración Costera Noruega (Kystverket) ya evaluó las propuestas de los tres consorcios finalistas, entre los que figuran AF Gruppen, Eiffage Génie Civil y el consorcio Skanska junto con Vassbakk & Stol.
“Estamos listos para iniciar los procesos necesarios para facilitar el comienzo de las obras a principios de 2027”, declaró Einar Vik Arset, director general de la Administración Costera Noruega.
Si el cronograma se mantiene, la finalización está prevista para el año 2032.

















