

La hipertensión arterial se encuentra entre los problemas de salud más frecuentes en la población de mayor edad. Su avance suele producirse de manera silenciosa y, cuando no se controla adecuadamente, puede derivar en complicaciones que afectan al corazón, al cerebro y a otros órganos fundamentales.
Por ese motivo, médicos y especialistas insisten en la importancia de mantener hábitos saludables que incluyan movimiento regular. Aunque caminar, andar en bicicleta o realizar ejercicios de fuerza continúan siendo opciones recomendadas, una investigación reciente destacó una alternativa que podría ofrecer beneficios aún más amplios para determinados pacientes.
El ejercicio que mostró mejores resultados para cuidar el corazón
Una investigación publicada en la revista científica JAMA Network Open evaluó distintas estrategias de actividad física en personas que presentaban niveles elevados de presión arterial. El objetivo fue determinar cuál de ellas ofrecía mayores ventajas para la salud cardiovascular a largo plazo.

Los resultados mostraron que quienes practicaron Taichí obtuvieron mejoras superiores respecto de aquellos que realizaron únicamente ejercicio aeróbico. Los especialistas explican que esta disciplina combina movimiento, respiración controlada y concentración mental, una fórmula que favorece el funcionamiento del sistema circulatorio y ayuda a mantener valores de presión más estables.
Por qué los expertos lo recomiendan para adultos mayores
Además de sus efectos sobre la presión arterial, el Taichí se caracteriza por ser una actividad accesible para personas de diferentes edades y condiciones físicas. Sus movimientos suaves permiten trabajar el cuerpo sin exigir las articulaciones ni generar impactos que puedan aumentar el riesgo de lesiones.
Los investigadores también destacan que esta práctica contribuye a reducir el estrés, un factor que puede influir directamente en la salud cardiovascular. Por eso, recomiendan realizar sesiones de entre 45 y 60 minutos varias veces por semana, siempre bajo supervisión profesional cuando existan antecedentes médicos relacionados con la salud del corazón o la presión arterial.














