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Miles de argentinos ya piensan en una escapada para el fin de semana largo por el feriado del lunes 12 de octubre. En este contexto, La Paisanita se consolidó como una de las mejores opciones para quienes buscan alejarse del ruido de las grandes ciudades.
El pueblito está ubicado a unos 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba y viven menos de 300 habitantes. Está rodeado de vegetación serrana y caminos de tierra que invitan a pasar unos días de tranquilidad.
Cómo es La Paisanita, el destino serrano ubicado a unos kilómetros de Córdoba ideal para una escapada
La naturaleza que acompaña al pueblito marca un ritmo tranquilo y alejado de los ruidos. El río Anisacate atraviesa el pueblo y regala playas de arena ideales para para disfrutar de los días templados de la primavera.
Se destaca por su mirador “Honguito”, una estructura que emerge del medio del agua y es el emblema de La Paisanita.

Su geografía ofrece el escenario perfecto para realizar actividades al aire libre como caminatas en los senderos de montañas, paseos en bicicleta, cabalgatas guiadas, avistaje de especies autóctonas y otras actividades al aire libre.
La Paisanita, un pueblito cargado de historia
La localidad esconde rincones cargados de historia. En lo alto de uno de los cerros emerge la capilla Nuestra Señora de Luján, una construcción de la década de 1950 que forma parte de los atractivos locales.
El recorrido histórico se completa con la Colonia Evita y la Escuela Sarmiento, dos que se volvieron parte de la identidad de La Paisanita.

Dónde alojarse en La Paisanita
Pese a tener pocos habitantes, el pueblito cuenta con diversas opciones de alojamiento para quienes quieran pasar la noche rodeados de naturaleza. Entre las principales opciones se encuentran la Hostería Complejo Mi Hogar, el Camping Hakuna Matata y la Colonia de Vacaciones de la Unión Ferroviaria, Colonia Evita.
Los visitantes pueden disfrutar de la gastronomía serrana en los restaurantes Casa de María y Alma-Zen. La primera ofrece minutas caseras, empanadas y pastelitos, mientras que la segunda es reconocida por su cocina criolla.
Además, durante el verano el parador junto al río incorpora asadores y una carta especial para los visitantes.















