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El contado con liquidación se disparó 1% a $ 1636, y marcó una brecha con respecto al mayorista del 7,5%, que subió 0,4% a $ 1523.

La razón obedece a que la demanda de cobertura se anticipó al ciclo electoral. La búsqueda de instrumentos dólar linked creció con fuerza y llevó el stock de cobertura en manos privadas a niveles comparables con los del período electoral de 2025. Lo llamativo es que este movimiento aparece con mucha anticipación respecto del próximo ciclo electoral.

Cobertura

“Más allá de los motivos detrás de esta búsqueda de cobertura, ya sea para resguardar los pesos obtenidos por empresas y provincias tras liquidar las divisas de sus emisiones de deuda en moneda dura, por la volatilidad reciente, o por la anticipación de las elecciones del próximo año, lo cierto es que su demanda aumentó”, precisa Guadalupe Birón, Fixed Income Strategist de Criteria.

Revela que el proceso actual encuentra una demanda de cobertura que ya alcanzó niveles elevados, pero con una composición diferente y con una autoridad monetaria que llega con una posición en futuros considerablemente menor, una tenencia de instrumentos dólar linked que le otorga capacidad de acción sobre la curva y, principalmente, un mayor stock de reservas producto de la acumulación realizada durante este año.

BCRA manda

A esto se suma una mejora en la posición de su balance, que reduce la vulnerabilidad que caracterizaba al punto de partida del proceso electoral anterior. El BCRA enfrenta así una eventual nueva etapa de demanda de cobertura con un conjunto de herramientas más amplio y con mayor margen de maniobra.

Hacia adelante, la evolución de la demanda de cobertura será un tema relevante. El hecho de que haya alcanzado niveles comparables a los de 2025 con más de un año de anticipación respecto del próximo ciclo electoral sugiere que su dinámica podría intensificarse a medida que se acerquen los comicios.

Presión al dólar

En ese escenario, que la demanda continúe canalizándose a través de instrumentos dólar linked permitiría reducir la presión sobre el mercado de cambios.

Sin embargo, esto dependerá de la capacidad del Tesoro para continuar abasteciendo la curva y del poder de fuego del BCRA para ofrecer cobertura mediante la combinación de futuros y títulos dólar linked.

En este sentido, para Birón, lo que distingue al episodio actual no es la ausencia de demanda de cobertura, que ya comenzó a manifestarse, sino la posición desde la que el BCRA la enfrenta.

La clave

Por ello, el seguimiento de la composición de la cobertura y de la respuesta de la autoridad monetaria continuará siendo una herramienta clave para anticipar eventuales presiones cambiarias en los próximos meses.

Las emisiones de deuda en moneda dura entre marzo y agosto, período que contempla el plazo de hasta seis meses con el que cuentan los colocadores para liquidar las divisas, rondaron los u$s 7700 millones.

Si bien la magnitud de la cobertura es comparable a la de las legislativas del año pasado, la diferencia aparece en su composición.

Composición

En 2025, más de la mitad de la demanda fue absorbida por el BCRA a través de futuros, en paralelo con el uso de títulos dólar linked. Hoy, en cambio, la mayor parte se canaliza por el mercado de dólar linked, abastecido en buena medida por las licitaciones quincenales del Tesoro, mientras que los futuros del BCRA explican menos del 5% del total, muy lejos de los niveles del ciclo anterior.

“Esto le deja al Central un amplio margen para usar esta herramienta si la demanda vuelve a crecer, ya que su posición vendida ronda hoy los u$s 278 millones, frente a un límite operativo de u$s 9000 millones según las normativas actuales”, concluye Birón.