

Dos consorcios empresarios se presentaron para competir en la licitación para la construcción de la Línea F, que integrará a la red al sur de la ciudad.
Este viernes se realizó la apertura de sobres y se presentaron dos consorcios: CITIC Construction, que nuclea a las empresas Ranken Railway Construction, Supercemento, Eleprint y Panedile, y Grupo Roggio, que se presentó junto a Ghella. Roggio, el histórico gupo local dedicado a la infraestructura, es titular de Emova, quien hoy gestiona las redes del subte porteño.
La Ciudad realizó la apertura de las propuestas técnicas de los competidores para la obra que se adjudicará en diciembre y cuyas obras comenzarán a principios de 2027, para conectar los barrios de Barracas y Palermo.
En una segunda instancia se conocerán las ofertas económicas de los competidores.

“Abrimos los sobres para conocer las ofertas técnicas de los dos consorcios de empresas nacionales e internacionales que se presentaron para construir la Línea F. En diciembre se adjudica y los trabajos arrancan a principios de 2027”, sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri
La línea F tendrá 12 estaciones (Brandsen, Constitución, Cochabamba, Chile, Congreso, Corrientes, Pizzurno, Recoleta, Pueyrredón, Coronel Diaz, Ecoparque y Pacifico) y se conectará con las seis líneas de la red y dos de trenes, Constitución y Palermo.
Desde el Gobierno porteño estiman una inversión de u$s 1350 millones, lo que la convierte en la obra más importante de la Ciudad y la más costosa del país.
Además, se trata de la primera obra subterránea en 25 años.
En términos de uso, estiman que la línea tendrá unos 300.000 pasajeros diarios y permitirá descongestionar la línea C que une las estaciones de Constitución y Retiro.
En paralelo, la Ciudad avanzó con la compra de 214 coches para renovar las líneas A, B, y C, con una inversión de unos u$s 370 millones, la compra más grande realizada en los últimos diez años, aseguran desde la Ciudad.
Esta semana, el Directorio de CAF, el banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, aprobó un crédito por u$s 145 millones a favor de la Ciudad de Buenos Aires, con garantía de la Nación, para financiar la primera fase del proyecto de modernización de la línea B de subte.
La inversión en obras para el subte que se plasmó en el presupuesto alcanzará los $ 917 mil millones.
El gasto de capital proyectado para 2027 representará el 18% del presupuesto total de la Ciudad de Buenos Aires. Según el proyecto, las erogaciones por este concepto se ubicarán por encima del promedio histórico de los últimos 20 años, que fue del 16%.
“La Línea F va a transformar la manera en que nos movemos por Buenos Aires. Es la primera línea de subte que se licita en 25 años y la estamos diseñando con estándares internacionales. Es una obra pensada a largo plazo, que incorpora tecnología, automatización y nuevas soluciones para sumar capacidad”, afirmó Pablo Bereciartua, ministro de Movilidad e Infraestructura porteño.

Desde la Ciudad aseguran que la construcción de la Línea F forma parte de una estrategia más amplia, el Sistema Integrado de Movilidad Urbana, destinado a modernizar y articular los distintos medios de transporte y ofrecer desplazamientos más ágiles, seguros, eficientes y sostenibles.
“La movilidad urbana sustentable constituye uno de los pilares centrales de esta estrategia. Su propósito es reducir las emisiones contaminantes y el ruido generado por el transporte, promover un uso más eficiente de la energía, priorizar los desplazamientos peatonales y en bicicleta, fortalecer el transporte público y optimizar el uso del espacio urbano. Este enfoque contribuye a mejorar la calidad ambiental, la salud de los vecinos y la utilización eficiente de los recursos públicos”, agregaron.
Dentro de la estrategia, se encuentran también el desarrollo del Trambus, un sistema eléctrico de superficie pensado para fortalecer la conexión transversal de distintos sectores de la Ciudad mediante corredores de capacidad intermedia. Su implementación, estimada para fin de año, permitirá ampliar la cobertura del transporte público y mejorar la integración con las líneas de subte existentes.
A estas iniciativas se suma la experiencia de los buses eléctricos que circulan por el área central y conectan Parque Lezama con Retiro mediante un servicio silencioso y libre de emisiones.















