

A tan solo 113 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, San Antonio de Areco se consolidó como una de las opciones preferidas por los viajeros para escapadas de fin de semana.
En esta localidad, donde el movimiento turístico llega a reunir hasta 13.000 visitantes en fechas clave, la tradición gauchesca forma parte de la vida cotidiana a través de su arquitectura colonial, talleres artesanales y una variada agenda cultural.
Por qué San Antonio de Areco es la Capital Nacional de la Tradición
El vínculo del municipio con las costumbres del campo argentino no es una simple atracción turística, sino el pilar fundamental de su identidad.
Surgida en el siglo XVIII, la localidad conserva sus costumbres criollas y celebra cada mes de noviembre la Fiesta de la Tradición, una de las festividades más antiguas del país. Este compromiso histórico motivó que el Congreso de la Nación la declarara oficialmente como Capital Nacional de la Tradición en 2015.

Asimismo, la localidad guarda una relación directa con la literatura gauchesca gracias a Ricardo Güiraldes, autor de la emblemática obra Don Segundo Sombra.
La memoria del escritor y la historia rural de la región se preservan en el Parque Criollo y en el Museo Gauchesco que lleva su nombre, donde se exhiben carretas, vestimentas de época, aperos y utensilios utilizados por los antiguos pobladores de la pampa.
Los principales atractivos turísticos para recorrer en una escapada
La propuesta local invita a combinar caminatas por el casco histórico con paseos al aire libre. El centro urbano se destaca por sus calles empedradas, antiguas pulperías, almacenes de ramos generales y edificaciones tradicionales preservadas.
Entre sus puntos más fotografiados se encuentra el Puente Viejo, una estructura construida en 1857 sobre el río Areco que conecta directamente con la memoria del pueblo y la obra de Güiraldes.

Para quienes prefieren las actividades al aire libre, la ribera del río ofrece áreas recreativas y sectores gastronómicos ideales para pasar la tarde.
Además, las estancias de los alrededores complementan la experiencia ofreciendo alternativas como cabalgatas, paseos en sulky, demostraciones de arreo y espectáculos de folklore en vivo durante toda la jornada.
Gastronomía criolla y platos caseros en antiguos almacenes
La oferta culinaria representa uno de los motivos centrales para visitar el municipio. Los viajeros pueden disfrutar de asados a la estaca, empanadas cortadas a cuchillo y platos caseros servidos en pulperías y antiguos almacenes de ramos generales.

Además, muchas de las estancias de la zona combinan sus menús criollos tradicionales con espectáculos de música y danza folklórica.
Cómo llegar desde la Ciudad de Buenos Aires
El acceso a la localidad desde la Capital Federal es directo y rápido. En vehículo particular, el trayecto principal se realiza a través de la Ruta Nacional 8, completando el recorrido de 113 kilómetros en aproximadamente una hora y media.
Quienes no dispongan de automóvil pueden optar por los servicios de ómnibus de larga distancia que conectan de forma habitual la terminal porteña con el centro del pueblo.












