En esta noticia

Este lunes 22 de junio, Buenos Aires despertó con temperaturas que no dejan margen para la duda: el invierno ya está instalado en serio.

Tras el solsticio que tuvo lugar en la madrugada del domingo —el momento del año en que el hemisferio sur se aleja al máximo del Sol—, el frío avanza con fuerza sobre buena parte del territorio nacional y las autoridades meteorológicas ya encendieron las alarmas. Lo que viene en los próximos días no da respiro.

El solsticio ya pasó, pero lo peor del frío todavía no llegó

El solsticio de invierno se produjo el domingo 21 de junio a las 05:24 de la madrugada, según confirmó el Servicio de Hidrografía Naval.

Ese instante marcó el día más corto del año: la menor cantidad de horas de luz y la noche más larga. Sin embargo, que el solsticio haya quedado atrás no significa que las temperaturas vayan a ceder. Todo lo contrario: los registros más bajos suelen llegar varias semanas después, en especial durante julio y los primeros días de agosto, cuando el frío acumulado alcanza su pico más crudo.

Alerta por frío extremo en Argentina: tras el solsticio de invierno llegan las temperaturas más bajas del año. Fuente: Shutterstock
Alerta por frío extremo en Argentina: tras el solsticio de invierno llegan las temperaturas más bajas del año. Fuente: Shutterstock

Hoy en el AMBA: viento del sur, máxima de 13°C y lloviznas posibles

Para este lunes 22 de junio, el Servicio Meteorológico Nacional proyecta el ingreso de un nuevo pulso de aire frío sobre el Área Metropolitana de Buenos Aires que reforzará el descenso térmico.

La temperatura máxima no superará los 13°C, el viento rotará hacia el sector sur y existe una baja pero concreta probabilidad de lloviznas aisladas durante la jornada.

El martes 23 de junio tampoco trae alivio: se esperan 12°C de máxima, 6°C de mínima y humedad del 62%, con vientos del oeste.

Qué hacer para no pasar frío: los consejos del SMN que conviene tener a mano

Ante la profundización del frío, el Servicio Meteorológico Nacional renovó sus recomendaciones para atravesar el invierno sin sobresaltos. La clave está en abrigarse en capas —técnica conocida como “vestirse en cebolla”— prestando especial atención a cabeza, manos y cuello, las zonas donde más se pierde calor corporal.

En espacios cerrados con calefacción, es fundamental dejar una pequeña rendija de ventilación para evitar la acumulación de monóxido de carbono. También se recomienda mantener la llama de la estufa siempre en color azul y nunca utilizar las hornallas de la cocina para calentar ambientes.

Hidratarse con agua, té, mate o caldos calientes es otro punto importante, al igual que reducir las salidas nocturnas al mínimo indispensable.

Quienes más cuidado requieren en estos días son los bebés, los adultos mayores y las mascotas.