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Los principales organismos meteorológicos del mundo llevan meses siguiendo de cerca la evolución de las temperaturas en el Pacífico ecuatorial. Lo que están viendo ha encendido las alertas.

Las aguas se están calentando a un ritmo que no se veía desde hace décadas, y los modelos de predicción convergen en un mismo diagnóstico: El Niño está en camino y podría ser históricamente intenso.

La pregunta que se repite en España es cuándo llegará y qué significa para el verano. La respuesta de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) es más cautelosa de lo que sugieren muchos titulares.

El fenómeno tendrá impacto global, pero su efecto directo sobre la Península Ibérica este verano será, en palabras de la agencia, “probablemente pequeño”.

Los efectos que podría producir El Niño en España.
Los efectos que podría producir El Niño en España.Windy

Qué es El Niño y por qué este episodio preocupa a los científicos

El Niño es un fenómeno climático que se produce cuando los vientos alisios pierden fuerza y permiten que la superficie del Pacífico ecuatorial se caliente más de lo habitual.

Al trasladarse a la atmósfera, altera los patrones de circulación global: provoca sequías en algunas regiones e inundaciones en otras, y eleva la temperatura media del planeta algunas décimas adicionales.

Se habla de “Súper Niño” cuando la anomalía de temperatura del agua supera los 2 grados centígrados por encima de la media durante al menos tres meses consecutivos.

El último episodio de esa magnitud fue el de 1997-1998, el más fuerte registrado en al menos 140 años, que se asoció a pérdidas económicas globales estimadas en billones de dólares por sequías, inundaciones y extremos climáticos.

Las temperaturas que se podrían registrar durante el verano en España.
Las temperaturas que se podrían registrar durante el verano en España.Fuente: EFEManuel Bruque

Qué dicen los modelos internacionales sobre El Niño 2026

La actualización del 5 de mayo del Centro Europeo de Predicción Meteorológica (ECMWF) ha sido, según los meteorólogos que la analizan, “realmente sorprendente”. Todos los modelos del conjunto coinciden en superar el umbral mínimo para declarar oficialmente El Niño entre mayo y junio. La declaración formal llegaría entre junio y julio.

Lo que eleva la alarma es la tendencia posterior. Entre julio y agosto, la previsión apunta a anomalías de +1,5 a +2 grados, lo que ya situaría este episodio en la categoría de “El Niño fuerte”. A partir de septiembre, la mayoría de los escenarios modelizados sitúan la anomalía entre +2,5 y +3 grados, con algunos escenarios llegando hasta +4 grados, según tiempo.com.

La NOAA estadounidense y el IRI de la Universidad de Columbia apuntan en la misma dirección. Existe un 61% de probabilidad de condiciones cálidas para el período mayo-julio, según el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), con un 20-25% de probabilidad de que el evento alcance intensidad muy fuerte de cara al otoño.

Cuándo y cómo podría llegar el “Super Niño” a España

La AEMET prevé para el trimestre mayo-junio-julio una probabilidad del 50% de que las temperaturas sean más cálidas de lo normal en la mayor parte de la Península, frente a un 30% de que sean normales y un 20% de que sean más frías. Ese calor previsto, no obstante, se explicaría principalmente por el calentamiento global y la posición de los anticiclones, no directamente por El Niño.

Sobre el impacto directo en España, el portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha sido explícito: “No existe una correlación directa entre la ocurrencia de El Niño y el tipo de tiempo que podamos esperar en España”. El organismo señala que, cuando el fenómeno comience a actuar en verano, estará todavía en fase incipiente, y que su efecto más intenso llegará en otoño e invierno, cuando ya habrá pasado la canícula española.

Por qué 2026 o 2027 podrían ser los años más cálidos jamás registrados

Más allá de España, el consenso científico apunta a que un Super Niño de esta magnitud podría convertir a 2026 o 2027 en los años más cálidos de la historia instrumental, superando el umbral de +1,5 grados sobre los niveles preindustriales establecido en el Acuerdo de París, e incluso acercándose a los +2 grados.